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¡Hola amigas lectoras! Imagino que el título de esta columna suena un poco raro, pero en realidad la escribo porque en esta semana estaré cumpliendo 30 años. Sí, yo sé que para algunas de ustedes dirán que apenas estoy empezando; otras dirán que ya me estoy poniendo viejita, pero la verdad es que quienes no lo han cumplido, o bien las que ya los cumplieron, sabrán que es una edad que quizás a muchas mujeres les golpea, tan solo el hecho de cómo suena pasar de los 20 a los 30. Aunque con la canción de Pitbull ya no estamos tan mal, con eso que dice: los 40 ahora son los nuevos 30.

Les cuento que yo realmente me siento muy feliz de estar próximamente cumpliendo años. Pensé de pronto que me golpearía, pero a medida que se va acercando la fecha más contenta me siento, y realmente me siento mejor que nunca.

Por eso les quería comentar en mi columna de hoy que para poder recibir bien cada año de vida que Dios nos regala, es importante tratar a tu cuerpo y tu espíritu bien. Tener un cuerpo y una mente sana te hará sentir y lucir cada vez mejor, esto es como el vino.

Siempre en paz

Es importante encontrar paz interna, la paz es algo que te ayudará a sentirte bien, estar contenta y a gusto con tu vida. Agradecida con todo lo que Dios te ha regalado y a la vez con todo lo que Él te ha quitado. Nunca tenemos todo lo que queremos y eso es parte de aceptar la vida y los caminos de Dios; es importante que recordemos que nunca se equivoca. Tu espiritualidad y tu tranquilidad interna se reflejarán en tu persona y, a la vez, te garantizarán más años de vida saludable.

Tu cuerpo es tu templo, recuerda que lo que le das es lo que refleja; trata de llevar un estilo de vida saludable. Ayudalo a que se mantenga bien, dale buena alimentación, ejercicio moderado, humecta tu piel y no recargues a diario tu rostro de maquillaje, para que pueda respirar.

Ayudá a otros

Sonríe, inspira y ayuda a otras personas. Rodeate de gente que te quiere, no hagás caso de lo que habla la gente, vivimos en un “pueblón”, lamentablemente la gente inventa locuras y en muchas ocasiones no viven su vida sino que la tuya. Llena tu entorno de cosas buenas, de gente que te aporte y no que te reste, de personas que te empujen hacia arriba y no que trate de jalarte hacia abajo.

Soñá, creé en ti misma y desarrollá tus proyectos. Los proyectos propios son muy importantes para tu satisfacción personal y tu autoestima.

Estas, amigas, son algunas de mis recomen-daciones y he vivido a lo largo de mis años. Creo que son muy importantes para recibir bien los venideros y vivir una buena vida, espero les guste.