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Un consumo inadecuado de vitamina C, sea en muy poca cantidad o en demasía, puede conllevar a nuestro organismo a enfrentarse con efectos secundarios no deseados.

Conocida popularmente por aliviar los síntomas del resfriado a través de los cítricos, podemos encontrar esta vitamina en alguna cantidad en todas las frutas y vegetales.

En mayor cantidad, en frutas como melón, mandarina, mangos, jocotes, guayaba, mango, papaya, piña, fresas, frambuesas, moras, arándanos, sandía o melón; y en verduras como brócoli, coliflor, pimientos rojos y verdes, espinaca, repollo, hortalizas verdes y otras verduras de hoja, papa, chayote y tomates, explica Paula Andrea Arce de Chamorro, nutricionista y diabetóloga.

A pesar de la variedad de fuentes de vitamina C, hay personas que no consumen lo suficiente, y padecen signos y síntomas de deficiencia: anemia, encías sangrantes, disminución de la capacidad para combatir infecciones, disminución de la tasa de cicatrización de heridas, resequedad y formación de mechones separados en el cabello, tendencia a la formación de hematomas, gingivitis (inflamación de las encías), sangrados nasales, posible aumento de peso debido al metabolismo lento, piel áspera, reseca y descamativa; dolor e inflamación de las articulaciones, y debilitamiento del esmalte de los dientes.

Aunque los efectos secundarios debido al exceso de consumo de vitamina C son poco frecuentes, porque el cuerpo no puede almacenar dicha vitamina, dosis superiores a 2,000 mg/día podrían provocar malestar estomacal y diarrea.

En términos médicos

La vitamina C también es conocida como ácido ascórbico. Es un potente antioxidante y micronutriente indispensable para la realización de múltiples reacciones químicas en nuestro organismo, su crecimiento adecuado y sus funciones de reparación.

Participa en la síntesis y está presente en múltiples tejidos de nuestro organismo, se acumula en mayores cantidades en el cerebro, bazo, pulmón, testículos, nódulos linfáticos, mucosa del intestino delgado, leucocitos, páncreas, riñón y glándulas salivares.

Recomendaciones

La vitamina C también puede encontrarse en algunos cereales y otros alimentos que vienen enriquecidos con ella, revise las etiquetas.

Es importante señalar que cocer los alimentos ricos en vitamina C, inclusive en microondas o al vapor, o bien almacenarlos durante un período de tiempo largo, puede reducir el contenido de dicha vitamina, por ejemplo, en el caso de los refrescos naturales.

Si usted quiere saber la cantidad diaria de cada vitamina que necesita consumir, consulte a un especialista, porque esta depende de su edad y sexo, incluso factores como el embarazo y las enfermedades.

 

5 Beneficios de la vitamina C

 

1 EVITA EL ENVEJECIMIENTO PREMATURO como antioxidante facilita la eliminación de radicales libres, que produce nuestro cuerpo y son los responsables del envejecimiento.

2 EVITA ENFERMEDADES cardíacas y degenerativas (arteriosclerosis, cáncer, alzheimer), y el resfriado común.

3 ABSORVE OTRAS VITAMINAS su consumo facilita la absorción de otras vitaminas y minerales, así como permite sanar heridas y reparar tejidos.

4 FORTALECE, REPARA Y MANTIENE el cartílago, los huesos y los dientes.

5 FUNDAMENTAL EN LAS DIETAS añadir las dosis indicadas de vitamina C en nuestra dieta puede ayudarnos a adelgazar.