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El cáncer es un visitante silencio y peligroso. Las mujeres no prestamos atención a ciertos cambios, y es ahí el problema, ya que esta enfermedad debe detectarse en etapa temprana para poder curarlo o, mejor aún, prevenirlo.

“El cáncer de útero afecta la mayoría de las veces las capas internas (endometrio). Si se encuentra y trata a tiempo esto es curable hasta en un 90%, cuando se encuentra en etapas tempranas. Entre más avanzado se encuentre, hay menor porcentaje de éxito; es por eso preferible encontrarlo lo más temprano posible”, detalla la doctora Rosa Castellón, especialista en ginecología y obstetricia de alto riesgo, endoscopia ginecológica.

¿Qué es el cáncer?

La doctora Castellón explicó que normalmente las células saludables del cuerpo que forman los tejidos crecen, se dividen y se reemplazan a ellas mismas.

Cuando existe una alteración en alguno de estos procesos se forman tejidos anormales y crecen los llamados “tumores”, los cuales pueden ser benignos o malignos; estos últimos destruyen los tejidos sanos adyacentes. El cáncer tiene la propiedad de diseminarse, lo que llamamos “metástasis”, a otras partes del cuerpo y formar nuevos tumores.

En el caso del cáncer del útero, el más común es el “adenocarcinoma”, el cual envuelve las células de las capas del útero. Otro tipo de cáncer es el “sarcoma”, el cual proviene del músculo del útero y es el más raro.

La especialista aclaró que muchas veces es difícil presentar síntomas en etapa temprana, por lo cual hay que estar atenta a algunos factores de riesgo que son determinantes para padecer esta dura enfermedad.

“El síntoma principal es el sangrado anormal, sangrado intermenstrual o cierto tipo de descarga vaginal. Cuando una mujer presente cualquiera de estos síntomas, deberá acudir con su doctor”, agregó.

Factores de riesgo

Se debe prestar mucha atención a los factores de riesgos, porque si no las mujeres estarán propensas a padecer del cáncer de útero. También se debe tomar en cuenta que este tipo de cáncer es raro en mujeres menores de 40 años, pues regularmente ocurre entre los 60-75 años; sin embargo, siempre hay que estar alerta.

Las mujeres que estarán en riesgo de padecerlo son las que padecen de obesidad, con ciclos menstruales irregulares, las que tienen retraso en presentar menopausia (tiempo en que los períodos menstruales se retiran; esto es alrededor de los 50 años), tener síndrome de ovario poliquístico, tener hiperplasia endometrial (engrosamiento de las capas internas del útero), haber presentado cáncer de ovario, mama o colon, tener un familiar cercano con cáncer de útero.

“Aquellas pacientes que toman remplazo hormonal con estrógenos en el climaterio estarán en riesgo.

Si esta se combina con progesterona, el riesgo disminuye; las que toman anticonceptivos hormonales (estrógenos / progesterona) tienen menor riesgo de cáncer uterino. Este efecto dura por lo menos 10 años después de que se suspendieron las píldoras”, dice la doctora Castellón.

 

2 tratamientos para tratar la enfermedad: la radiación y quimioterapia.

 

40 años o mayores son las mujeres que están en más riesgo de padecer la enfermedad.