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SALUD•END/ El dolor crónico, que afecta a muchos, perjudica las esferas sociales, familiares, psicológicas, sexuales o laborales. Sin embargo, sentir dolor agudo puede ser beneficioso, ya que es una señal de alarma de que algo está afectando al organismo.

En el XI Congreso Nacional de la Sociedad Española del Dolor (SED), celebrado la semana pasada en Toledo, y al que han asistido más de 500 profesionales sanitarios de distintas disciplinas, se han presentado y debatido los últimos avances en el abordaje del dolor, un grave problema sanitario.

Javier de Andrés, presidente del comité organizador de dicho congreso, destacó en el curso de este foro la “importancia” que el dolor tiene a nivel social, porque es una experiencia que todas las personas padecerán en algún momento de su vida; y desde el punto de vista económico, supone un coste de hasta el 3% del PIB en los países desarrollados.

 

Tipos

Dolor agudo: se trata de un síntoma de alarma al que el cuerpo suele responder con miedo y ansiedad.

Dolor crónico: se denomina crónico cuando el paciente padece dicho dolor durante un período que supera los seis meses. En muchas ocasiones esta molestia puede trastocar su ámbito familiar, laboral, sexual.

El doctor aludió en el Congreso a un estudio elaborado en 2004 en el que mediante llamadas telefónicas al azar se preguntaba a la persona si había sufrido dolor en los quince días anteriores. El 23% de los consultados en la Unión Europea admitió haber tenido dolor crónico en los días anteriores, una cifra que se redujo a algo menos del 18% en España y otros países mediterráneos. Además, en algunas ocasiones la aparición del dolor puede deberse a factores psicológicos.

 

Dolor nociceptivo: es aquel dolor provocado cuando te das un golpe.

 

Dolor neuropático: dolor provocado por los nervios. Muchas personas que han sufrido la amputación de algún miembro creen que sienten dolor en esa extremidad que es inexistente.