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Hay enfermedades silenciosas, como el caso de los quistes ováricos, que muchas veces no muestran síntomas, sin embargo, sentir un dolor en el área abdominal, estreñimiento o vientre abultado son indicios que algo no anda bien.

Según la doctora Greta Solís, ginecóloga y obstetra, el tamaño de los quistes ováricos puede variar. Hay distintos tipos, la mayoría de ellos son benigno s (no cancerosos). En raras ocasiones, algunos quistes pueden ser malignos (cancerosos).

La experta nos detalla sobre cómo se diferencian los tipos de quistes:

 

Quistes funcionales:

Es el tipo más común de quiste ovárico, su nombre se debe a que se forma a causa de la ovulación, lo cual es una función normal. Todos los meses, un óvulo encapsulado dentro de un saco que se denomina folículo, se forma dentro de un ovario.

 

Quistes dermoides:

Se forman a partir de un tipo de célula que tiene la capacidad para desarrollarse en distintos tipos de tejidos, como de la piel, el cabello, la grasa y los dientes. Estos pueden estar presentes al nacer, pero crecen durante los años de reproducción de la mujer. Estos quistes pueden ocurrir en uno o en ambos ovarios, y a menudo son pequeños y no producen síntomas, pero si crecen, pueden causar dolor.

Cistoadenomas

Son quistes que se forman a partir de las células en la superficie externa del ovario. A veces están llenos de un líquido acuoso o de un gel denso y pegajoso. Por lo general son benignos, aunque pueden crecer muy grandes y producir dolor.

Endometriomas

Son quistes ováricos que se forman debido a endometriosis. Con este trastorno, el tejido endometrial—tejido que generalmente recubre el útero—se forma en áreas fuera del útero, como en los ovarios. Este tejido responde a los cambios mensuales en hormonas. Con el tiempo, se puede formar un endometrioma a medida que el tejido endometrial sangra durante cada ciclo menstrual. A estos quistes a veces se les llaman “quistes de chocolate” porque están llenos de sangre oscura de color marrón (café rojizo).

La doctora Solís añadió que la mayoría de los quistes ováricos son pequeños y no producen síntomas.

Algunos pueden causar un dolor sordo o agudo en el abdomen y durante ciertas actividades. Los más grandes pueden causar una torsión (torcedura) en el ovario y producir dolor. Los quistes que sangran o se rompen (revientan) pueden causar problemas graves que exigen dar tratamiento inmediato.

En casos raros, el quiste puede ser canceroso. En sus primeras etapas, el cáncer ovárico a menudo no produce síntomas, por lo que debe de estar alerta a ciertas señales de advertencia como disminución de peso, abdomen agrandado, estreñimiento, dolor pélvico.

El cáncer ovárico es muy raro en las mujeres jóvenes, pero el riesgo aumenta cuanto más avanzada sea la edad de la mujer.

Tratamiento

La especialista afirma que hay varias opciones disponibles de tratamientos. “La selección de una opción depende de muchos factores, como el tipo de quiste; si presenta síntomas, su historial familiar, el tamaño del quiste y su edad.

Si el quiste no produce síntomas, su médico podría simplemente darle seguimiento a dicho quiste durante 1 ó 2 meses para determinar si ha cambiado su tamaño. La mayoría de los quistes funcionales desaparecen solos después de uno o dos ciclos menstruales”, finalizó Solís.

 

Es posible detectar un quiste ovárico durante un examen pélvico de rutina. A través de Ecografía (ultrasonido) vaginal, Laparoscopia y por análisis de sangre.

 

2 TIPOS de quistes funcionales: foliculares y cuerpo lúteo.

 

4 TIPOS de quistes benignos existen.

 

Una buena actitud es clave para vencer los obstáculos en la vida cotidiana.