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Helene Gómez Álvarez es neuropsicóloga de profesión. Con tan solo 32 años de edad, ha logrado realizarse muy bien en su área. Se ha destacado como docente en materia de psicología, ha brindando consultorías a empresas y tiene su propio consultorio.

La especialista en temas psicológicos afirma que cuando egresó de la secundaria, sintió una inclinación por la medicina; sin embargo después de varios exámenes y meditar, se decidió por la psicología. Además, ha realizado estudios fuera del país en busca de reforzar sus conocimientos en esta compleja y apasionante carrera.

¿Tiene alguna especialidad en el área de psicología?

Yo trabajo todas las ramas de psicología, pero ahorita estoy especializada en la consejería familiar y profesional a empresas, y obviamente en familias.

¿Dónde realizó sus estudios profesionales?

Mi licenciatura la hice en la Universidad Centroamericana, UCA, pero me especialicé en Consejería familiar en los Estados Unidos, en la Universidad de Texas, y luego viajé a España a realizar estudios en neuropsicología.

¿Por qué decidió estudiar psicología?

Realmente quería estudiar medicina, pero teniendo los resultados de las dos universidades a las que apliqué, tanto la Universidad Autónoma de Nicaragua y la Universidad Centroamericana, de pronto me decidí por estudiar psicología, y la verdad creo que fue la mejor decisión.

¿Qué es lo que más le gusta de su profesión?

Es poder guiar, el poder ser una persona que entre dos personas, entre una familia, entre un grupo o empresa, pueda hacer cambios, pero cambios para bien.

¿Lo que menos le gusta de su profesión?

Es difícil no involucrarse, porque cuando viene una persona con una problemática, el límite del profesionalismo se puede perjudicar (…) al escuchar tantas cosas que son bien duras, uno muchas veces no puede apartar lo humano de lo profesional; es un poco difícil, pero esa separación se tiene que hacer.

¿Alguna experiencia profesional que le haya ayudado en su vida personal?

El trabajar con niños.

¿Por qué?

Los niños son personitas más moldeables, los adultos son un poco más difíciles en los procesos de cambios, es más difícil que entiendan, mientras que los niños son como esponjitas que absorben y se puede trabajar mejor con ellos.

Actualmente, ¿en que está enfocada trabajando?

Ahorita estoy de forma independiente, hace pocos meses estuve de docente en la Universidad Centroamericana y en la Universidad de Managua (UDM), pero decidí retirarme por un proyecto que demanda tiempo. Prácticamente mi trabajo es en base a consultorías, hago consultorías en empresas y también a nivel de proyectos psicosociales, fuera de Managua, dentro de Managua y también a nivel internacional. No me gusta trabajarle a nadie, sino por cuenta propia, independiente.

¿Qué le gusta hacer en su tiempo libre?

Me gusta ejercitarme, descansar, porque me cuesta mucho ya que mi día laboral termina a media noche, todos los días; como he sido docente siempre estoy estudiando, planificando y eso lleva tiempo. También me gusta escuchar música y salir fuera de Managua, como ir de campo o a la playa, que son actividades que te relajan mucho.

 

2 especializaciones ha estudiado en Estados Unidos y España.

 

32 años tiene la neuropsicóloga.

 

Una mujer de retos

Helene Gómez

EDAD: 32 AÑOS

PROFESIÓN: neuropsicóloga

La neuropsicóloga tiene un proyecto en mente desde hace muchos años y espera poder hacerlo realidad en el futuro: “Me gustaría crear una granja fuera de la capital, que sea multifacética, de diferentes profesionales en base a trabajar con personas de capacidades diferentes y con personas con alguna insuficiencia neurológica, especialmente alzheimer”.

 

La licenciada Gómez cuenta que es muy difícil hacer un balance entre su vida profesional y personal; sin embargo, para ella el éxito está en buscar ese equilibrio y tener aspiraciones de ser mejor cada día, en ambos ámbitos.