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Desde tempranas horas del día, la doctora Marina Morales Espinoza ingresa al Hospital Metropolitano Vivian Pellas. Allí le esperan sus pacientes, muchos de ellos bebés que aún no hablan pero que ella, gracias a sus dones profesionales, logra entender.

Esta pediatra y neonatóloga se declara enamorada de los niños y de su profesión, a la que dedica la mayor parte de su tiempo entre consultas y las clases que desde hace ocho años imparte a los estudiantes del quinto año de Medicina.

¿Cuántos años tienen de ejercer la carrera?

Tengo de graduada más de veinte años y tengo catorce años de ser neonatóloga. Primero estudié la especialidad de Pediatría en el Hospital Infantil “Manuel de Jesús Rivera” y luego estudié tres años en México, la sub-especialidad de Neonatología y Cuidados Intensivos Neonatales.

¿Por qué decidió estudiar medicina?

Porque cuando me tocó hacer un servicio social estando en el colegio, lo fui a hacer a un hospital y ahí me di cuenta que me gustaba (la medicina). Antes de eso nunca pensé estudiar medicina, a pesar de que vengo de una familia de médicos. Para mientras hice mi rotación en el Hospital Infantil, cuando era médico interno supe que quería ser pediatra.

¿En algún momento pensó estudiar otra carrera?

No, en ningún momento lo pensé y si volviera a nacer, volvería a estudiar exactamente lo mismo.

¿Qué es lo que más le ha gustado de la medicina?

Lo que más me fascina son los niños. Los niños son completamente directos en su conversación, a pesar de su inocencia. Por otro lado, la parte que me toca con los recién nacidos, que no hablan; también es un mundo fascinante porque de cualquier manera, aunque no sepan hablar, te manifiestan cuál es su dolencia.

¿Cómo diría que ha sido su experiencia con la medicina?

Para mí, dentro de la carrera, la mejor especialidad es la Pediatría y creo que a todos los pediatras nos hace ser mejores personas.

¿Lo más difícil que le ha tocado vivir?

Cuando estaba en el Hospital Infantil, cuando había niños fallecidos… sí es duro. La gente piensa que uno termina acostumbrándose, pero la verdad es que es imposible que uno se acostumbre ante la muerte de un niño. Eso ha sido lo más duro de la carrera.

¿Cómo distribuye su tiempo?

Estoy dedicada completamente a mi trabajo; tengo poco tiempo libre, pero la verdad es que lo disfruto muchísimo.

¿Familia?

Soy soltera. De mi familia te puedo decir que tengo muchísimo sobrinos que son mi adoración y yo soy la pediatra de todos ellos (ríe).

¿En tiempo libre, qué hace?

Me gusta leer, me encanta ir al mar con mi familia, casi siempre estamos todos juntos y si estoy en Managua, estoy estudiando algo, algún curso en la universidad; pero casi siempre estoy trabajando, la mayor parte del tiempo.

¿Qué considera que debe tener un profesional de la medicina?

Debe tener muchas cosas, pero lo principal es pasión por su carrera, honestidad para con ella misma, lealtad con sus pacientes y sobre todo sentir pasión, porque si no (la tienen) te fregaste pues. Hay muchos médicos que se sienten agobiados, que se arrepienten de ser médicos, que si volvieran a nacer estudiarían otra cosa; entonces eso es no tener pasión por lo que hacen.

¿Qué consejo daría a los futuros profesionales de la medicina?

Que sean constantes, que estudien mucho, que no se pongan límites. La carrera de la Medicina es amplísima, tenés cien mil opciones por las cuales optar y sobre todo que, sea que trabajen en público o en privado, que el objetivo sea servir a la gente, sobre todo en nuestro país donde hay tantas carencias. Uno sigue siendo como era antes, el sacerdote, el profesor y el médico eran las estrellas del pueblo; igual seguimos siéndolo, pero en aras de ayudar a la gente.

 

3 años estudió en México la especialidad de neonatología.

 

20 años de experiencia profesional tiene la doctora Marina Morales Espinoza.

 

Prestigiosa trayectoria

Marina Morales Espinoza

Edad: 47 años

Profesión: médico pediatra.

 

Graduada en la UNAN-Managua, la doctora Marina Morales Espinoza estudió la especialidad de neonatología en México. Actualmente forma parte de la directiva de la Federación Centroamericana de Neonatólogos, es miembro también de la Academia Americana de Pediatría y de la Sociedad Nicaragüense de Pediatría. Es directora de Health Volunteers Overseas, una ONG de voluntarios que vienen a brindar sus servicios en educación continua a los nicaragüenses.

 

Perseverante en el estudio, la doctora Marina Morales Espinoza piensa que todas las personas, sobre todo aquellas que son profesionales, deben estar en entrenamiento constante para dar respuesta a las demandas del mundo actual.