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Actualmente hay más preocupación por tener un peso saludable, tanto por estética como por prevenir enfermedades que pueden ocasionar hasta la muerte.

Lo básico es que se deben gastar más calorías (hacer ejercicio) e ingerir menos calorías (modificar la forma de comer). Así se crea un desbalance energético que hace remover los depósitos de grasa y perder peso.

A veces este intento no funciona y por esto debes vigilar los siguientes aspectos:

 

Saltarse tiempos de comida:

pasar muchas horas sin comer, hace que tu cuerpo necesite energía. Por ello, tratará de acumular lo que se ingiere y no sacar lo que tiene guardado.

 

Porciones demasiado grandes: es necesario controlar el tamaño de las porciones, aun cuando la comida sea saludable; todo tiene calorías. Un gramo de proteínas o de carbohidratos aporta 4 calorías, mientras que 1 gramo de grasa aporta 9 calorías.

 

Calorías camufladas: hay alimentos que usamos y creemos que no “engordan”: los aderezos de las ensaladas, las salsas y condimentos con los que se aliña y marina la comida, las formas de preparación de los alimentos (freír y colocar grasa a la comida aporta más calorías).

 

Exceso de productos light: los alimentos y bebidas ‘light’ no necesariamente son “sin calorías". Por tanto, hay que revisar cuidadosamente las etiquetas nutricionales para conocer con certeza lo que se está consumiendo.

 

Consumo libre de queso: recordemos que como buenos “nicas” muchas veces no hay control con la cantidad de queso que consumimos. Y desconocemos que este aporta de entre 100 y 150 calorías por onza, según el tipo (una onza equivale a un trozo del tamaño de una caja de fósforos). Por eso es bueno consumirlo con moderación.

 

Poca cantidad de agua: el agua es el hidratante por excelencia, así hagas “dieta” y ejercicio. Si tu consumo de agua no es suficiente, tu metabolismo no funcionará de la mejor manera. Ingiere de 2 a 2.5 litros de agua diariamente.

 

Poca cantidad de vegetales y de ensaladas: la fibra aportada por estos alimentos ocasiona un efecto metabólico fantástico, así que debes hacer el esfuerzo de ingerirlos y buscar la forma como mejor los toleres. No es efectivo matarse de hambre o implementar cambios en los hábitos alimenticios, si no consumes adecuada cantidad de fibra.

 

Ojo con las frutas: el exceso de frutas en batidos, meriendas, o en reemplazo de algún tiempo de comida, aumenta de peso. No debemos olvidar que las frutas aportan gran cantidad de azúcares y hacen que el cuerpo produzca más insulina, la que facilita la acumulación de grasa.

 

Ejercicio inadecuado: todas las personas debemos buscar la actividad física que se adapte a nuestras necesidades y que además ejercite nuestro sistema cardiovascular. Debemos recordar que es importante mantener la musculatura fuerte.

 

Anímate a implementar un estilo de vida saludable: tu cuerpo y tu salud te lo van a agradecer.