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“Con el cerebro ocurre lo contrario que con las carreteras: cuanto más se usa, menos se desgasta”. Lo asegura el neuropsicólogo José Antonio Portellano quien desgrana los beneficios que los crucigramas, sudokus o sopas de letras tienen para nuestra actividad mental.

Papel y lápiz en mano. Números y letras rondando en la cabeza. ¡Llegó el rato de los pasatiempos! Ya sea un sudoku, un crucigrama, una sopa de letras o un autodefinido, este tipo de juegos mentales son “una especie de puzzle (entretenimiento) para la mente de quien lo haga habitualmente.

Todas son ventajas al practicarlos, explica el neuropsicólogo y profesor titular de la Universidad Complutense de Madrid:

 

1 Tienen una función lúdica.

Son el entretenimiento por excelencia, distraen y llenan los ratos libres con éxito. “Nos producen bienestar y liberación de endorfinas. Al que le guste hacer este tipo de pasatiempos, está activando los centros de placer dentro de la corteza cerebral”, afirma Portellano.

 

2 Previenen el riesgo de deterioro cognitivo.

Las personas que los realizan con frecuencia, se obligan a sí mismas a utilizar estrategias de razonamiento, memoria, atención y lógica.

 

3 Es un ejercicio activo.

“No es lo mismo que ocurre con la televisión, ya que estar delante de una pantalla te hace sentir y pensar, pero no llevas a cabo una estrategia ni usas la lógica, sino que es una actividad que le hace al espectador convertirse en un ser pasivo”, aclara.

 

4 Como una despensa.

La mielina tiene la función de permitir la transmisión rápida y eficiente de impulsos a lo largo de las neuronas. “Cuanto más activo está el cerebro, más mielina se produce, de forma que se evita que se minimice el deterioro. Se podría equiparar al cerebro con un músculo, pues cuanto más se usa, más se fortalece”, explica. Además, la reserva cognitiva es “como una despensa”, y es que José Portellano hace una comparación: “si no vas al supermercado habitualmente, no puedes llenar la despensa”. Al no alimentar al cerebro, se queda sin sustento y su actividad se va debilitando poco a poco.

Al igual que ocurre al aprender un idioma, al leer o al tocar un instrumento musical, la persona que, de forma sistemática, facilita la reserva cognitiva, la memoria a corto plazo y mejora el razonamiento. Si esto sucede, es que el cerebro se ve obligado a mejorar su circuito.