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Con la celebración de los días patrios y las próximas vacaciones se acerca una época de desorden con la comida, también con las bebidas y por supuesto el consumo de bebidas alcohólicas no se queda atrás.

Ya sabemos que tener una vida saludable implica combinar alimentos de los diferentes grupos nutricionales de manera que nos aporten lo que necesitamos para estar sanos. Los “extras“pueden ser ocasionales y por supuesto moderados.

Las vacaciones muchas veces nos exponen a situaciones en donde queremos lucir en forma y por esto las decisiones a la hora de tomar o comer son bien importantes.

En nuestro país generalmente se incluyen bebidas alcohólicas en los periodos de fiestas y viajes a la playa o para compartir con los amigos, y en ocasiones estamos pensando en no excedernos de calorías para poder mantener el peso y estar como nos gusta vernos.

Ya sabemos que no hay bebidas alcohólicas buenas o malas, simplemente el consumo debe ser moderado y además INTELIGENTE. Podrán preguntarse “¿cómo es eso de consumir bebidas alcohólicas de forma inteligente?” Y definitivamente hay que hacer claridad al respecto:

El consumo de bebidas alcohólicas debe ser moderado. O sea máximo 2 a 3 cervezas o tragos de 1.5 onzas de licor por ocasión, sin acumular o anticipar su consumo y máximo cinco días por semana. Así disfrutamos sanamente sin exponer a nuestro hígado a ningún daño.

Elegir las bebidas alcohólicas con menos calorías: Todos los licores aportan calorías, unos más que otros, sin embargo, los acompañantes del mismo son determinantes. Curiosamente han aparecido en el mercado preparaciones que adicionan sabor dulce y de frutas a las bebidas alcohólicas. Haciéndolas más placenteras al paladar. ¡OJO! es una arma de doble filo, pues el consumo de estos preparados o mix embotellados adicionan muchas más calorías a las que el propio licor tiene, aportando aproximadamente cada trago 250 calorías. Recordemos que el exceso de azúcar no es conveniente para nuestra salud, pues favorece la obesidad. Por otro lado estas combinaciones dan más tolerancia y minimizan los efectos del alcohol facilitando un mayor consumo de licor lo que tampoco es sano, pues nos coloca fuera de los límites de una ingesta de licor saludable. Recordemos que una cerveza tiene 120 calorías por botella y que consumida de forma moderada es muy refrescante, aporta una buena hidratación, nos ofrece antioxidantes y carbohidratos complejos de absorción más lenta que no influyen de manera significativa en la ganancia de peso.

¡No te equivoques! Modera el consumo de bebidas alcohólicas y escoge los que aportan más nutrientes y menos calorías vacías.