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Si usted debe luchar en casa para que los niños se coman las frutas o verduras, no debe preocuparse y siga algunos consejos que harán que esta actividad se vuelva amigable en vez de tomentosa.

El viaje para una buena alimentación inicia con la lista de compras, y si desde ese momento se involucra a los niños en el proceso, se incrementan las posibilidades de que ellos se sientan responsables y entusiasmados por una buena nutrición, asegura Ana Cristina Gutiérrez, asesora nutricional de Herbalife. “Permitir que los niños decidan cuáles frutas o verduras quieren consumir durante la semana les hace sentir que tienen el poder de tomar sus decisiones y eso conlleva que luego las consuman con mayor facilidad”, afirma Gutiérrez.

Otra táctica que recomienda la experta es colocar un tazón con fruta fresca entera en la mesa de la cocina o algunas frutas o verduras cortadas que se vean al abrir la puerta del refrigerador: “Es importante recordar que a los niños se les estimula por la imaginación, colores, texturas y buena presentación”. 

En la cocina

Si usted es de los que les gusta cocinar, también puede hacer partícipes a los niños en la preparación del almuerzo o la cena, tomando todas las precauciones del caso; esta táctica les permitirá sentir la textura de los alimentos, su olor y color, además les hará verse como responsables de la creación del platillo, y generarles un mayor interés en comer lo que ellos prepararon, eso sin mencionar que el compartir en la cocción de los alimentos ayuda a su relación de padre-hijo

Si la primera vez usted y su hijo hicieron una ensalada y al pequeño no le gustó, vuelva a intentarlo; según la Academy of Nutrition and Dietetics de Estados Unidos, lo ideal es servirle a los más jóvenes de la casa el mismo alimento en 12 formas diferentes para que lo puedan degustar, es decir, si el niño rechaza la papa en puré, usted puede prepararla cocida al vapor, horneada, mixta con otro alimento, rallada, con salsa, con queso, en picadillo, en trozos, etc.  Gutiérrez explicó que también es importante que les ofrezca tres tiempos fuertes de comida (desayuno, almuerzo y cena) y dos meriendas, una a media mañana y otra a media tarde.

En el caso de los niños que almuerzan en la casa cuando regresan de la escuela o colegio, pueden realizar dos meriendas, una a media mañana, otra a mediodía, y almorzar a media tarde.