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Ayer se celebró a nivel mundial el Día del Corazón. Creo que es un importante órgano y que se merece que las comunidades médicas y civiles dediquen un poco de tiempo a pensar en el impacto que está teniendo la enfermedad cardiovascular en la mortalidad de la población.

Nicaragua no se queda atrás y los infartos del miocardio son nuestro pan de cada día; frecuentemente oímos cómo las personas sufren estos episodios y pierden la vida o su calidad de vivir. Además, cada vez hay mayor incidencia de enfermedades que afectan y deterioran la función de este importante órgano (como la obesidad, diabetes, hipertensión, alteraciones en el colesterol y triglicéridos).

Creo que todos queremos llegar a la vida adulta mayor gozando de una buena salud, y por tanto, debemos tener en cuenta lo siguiente:

 

Trata de mantener un peso saludable, porque el sobrepeso y la obesidad alteran y presionan el funcionamiento cardiaco, asimismo se incrementa la incidencia de sufrir alguna enfermedad cardiovascular.

 

No olvides incluir pescado de agua de mar por lo menos dos veces a la semana, pues estos aportan menos grasas saturadas. Si es salmón o atún mucho mejor. Escoge lácteos descremados o prefiere las leches de arroz, de almendras o de soya. Tienen menos grasa y nuestras arterias se mantendrán más limpias.

 

Incluye gran cantidad de vegetales verdes en tu alimentación; exagera con el brócoli, espinacas, acelgas y frijoles verdes. 2 tazas en el almuerzo y la cena. Son indispensables para el buen funcionamiento cardiaco.

No olvides consumir ¼ taza de maní, semillas y almendras dentro de tu alimentación diaria. 3 cucharadas de linaza o chía al día son muy saludables también.

 

Usa aceites saludables como el de canola, coco, maíz y, por supuesto, disfruta del aceite de oliva de forma natural y sin calentarlo, para que no pierda sus propiedades.

 

No olvides implementar actividad física por lo menos 45 minutos diarios durante cinco días a la semana. El ejercicio es vital para mantener nuestro corazón en forma.

 

Consume sal de forma normal y evita los embutidos, enlatados y alimentos procesados. Revisa las etiquetas nutricionales y trata de que el valor nutricional diario de sodio esté cerca del 5% por porción.

No dejes de comer fibra. Prefiere los productos integrales y frutas de dos a tres veces al día.

 

Trata de evitar las carnes animales (consúmelas dos veces por semana), reemplázalas por leguminosas como el frijol, la lenteja, el garbanzo o el frijol blanco. Estos deben ser combinados siempre con arroz, tortilla de maíz y muchos vegetales y tomates, si desea.

 

Recuerda que tu calidad de vida y salud son más importantes que saciar el apetito y satisfacerse con el sabor. Mantén tu corazón saludable y modifica tu estilo de vida para protegerlo.