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Desde hace 14 años, la doctora Indiana Talavera es jefa del Departamento de Oncología, del Hospital “Bertha Calderón”, de referencia nacional, que se especializa en atención a las mujeres que padecen de cáncer de mamas, cervicouterino, ovarios, vulva, endometrio, vagina, entre otros. Sin embargo, nada ha sido fácil para la doctora Talavera. Para llegar a donde está, pagó un precio bien alto, pues tuvo que pasar más de la mitad de su vida estudiando y debió posponer la realización de su vida personal.

¿Qué le motivó a estudiar la especialidad de oncología?

Me motivó ver el dolor de las mujeres con cáncer y la gente que estudia cáncer no es mucha, porque es una carrera bien dura, bien entregada y, además, que no toda la gente quiere hacer una especialidad donde se mire mucho sufrimiento.

¿Qué tuvo que sacrificar para alcanzar su meta profesional?

Cuando uno empieza esta carrera, tiene que estar dispuesto a una entrega total. Cuando fui a estudiar no tenía hijos: empecé a tenerlos hasta los 35 años, cuando había terminado mis estudios. Para una mujer es difícil dejar toda su vida personal y empezar tardíamente; la mayoría de la gente cuando ya tienen hijos, no quieren irse tres años a estudiar a otro país, porque tienen familia y prefieren estudiar otra carrera más corta, a menos que se vaya soltera.

¿Usted cómo se describe?

Me considero una persona muy estricta y rígida con el personal que tengo a mi cargo, porque son vidas las que estamos tratando; soy puntual en mi trabajo, me considero muy accesible y sensible al dolor de cada una de las mujeres, porque me siento comprometida como mujer, como madre, como hija y como profesional.

¿Cuál ha sido su mayor logro en la vida?

Dos logros han sido ser ginecóloga y ser madre. Todos los días doy gracias a Dios por darme la oportunidad de ayudar a muchas mujeres de mi país que padecen cáncer y le pido que me dé sabiduría para hacerlo bien. Al igual, agradezco el don de ser madre y deseo educar de la mejor manera posible a mis hijos, a quienes amo mucho.

¿Qué significa para usted la muerte?

La muerte es algo natural, para quienes creemos en Dios, y debemos prepararnos para ese momento. No queremos morir y a pesar de todo, como médico, sufro cuando se muere una mujer por cáncer o algún familiar. Por ejemplo, cuando murió mi padre por un cáncer de páncreas, creí que estaría preparada para enfrentar ese dolor, pero no fue así, debes tener una paz que solo Dios la puede dar.

¿Cómo está la situación del cáncer en Nicaragua?

A nivel mundial, según la OPS y la OMS, el cáncer será la primera causa de muerte para el año 2030. En Nicaragua, las estadísticas del Ministerio de Salud, Minsa, indican que la tasa de mortalidad por cáncer es de 22 por cada 100 mil habitantes.

¿Por qué hay más casos de cáncer cervicouterino que cáncer de mamas?

Porque el cáncer de cérvix es más silencioso, no hay síntomas y una mujer puede pasar hasta 8 años sin tener ningún síntoma. Cuando la paciente empieza a sentirlos (sangrado, flujo maloliente y dolor de la pelvis) es porque ya está avanzado; en cambio, el cáncer de mamas si se siente una pelotita, se ve un hundimiento del pezón, las mamas se ponen ásperas, hay dolor o secreción, y (las mujeres) acuden tempranamente al médico. Entre más temprano se detecta la enfermedad, más probabilidades hay de salvarle la vida a la mujer.

¿Qué efectos causa esta enfermedad en la familia?

El impacto social es muy grande, porque las mujeres son la base de la sociedad. Cuando hacemos un diagnóstico y le decimos a una mujer que tiene cáncer, el entorno que tiene (sus hijos, su esposo, su madre y toda la familia) se afecta grandemente, porque la mujer es la que mantiene el hogar. Al estar discapacitada por esta enfermedad o si desafortunadamente fallece, esto crea un problema, sobre todo si tiene hijos pequeños, porque quedan huérfanos. El otro problema es que a veces los esposos las abandonan cuando ellas tienen cáncer, entonces los hijos quedan desprotegidos.

¿Algún consejo para prevenir estas enfermedades?

En relación al cáncer de cuello de la matriz, se aconseja: evitar el inicio precoz de la vida sexual, usar preservativos en la medida de lo posible, no tener múltiples compañeros sexuales, protegerse, acudir tempranamente a hacerse su Papanicolaou, evitar el consumo de tabaco y las enfermedades de transmisión sexual, mantener una vida saludable, evitar las comidas ricas en grasa, la obesidad, hacer ejercicios, entre otros.

 

10,000 o 15,000 dólares puede costar un tratamiento de cirugía en una paciente con cáncer.

 

Siempre alerta

Indiana Talavera Martínez

EDAD: 46 AÑOS

PROFESIÓN: gineco-oncóloga, jefa del Departamento de Oncología, del Hospital “Bertha Calderón”.

 

El cáncer de mama, según la doctora Talavera, es menos agresivo que el cervicouterino, si se detecta a tiempo, pues los síntomas son más reconocibles. Por ello, recomienda estar alerta si se siente una pelotita y nota un hundimiento del pezón, o si las mamas se ponen ásperas, existe dolor o secreción. Entre más temprano se detecta la enfermedad, más probabilidades hay de salvarle la vida a la mujer.