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¿Dentro de tus propósitos del 2015 está tener una vida más saludable o querer verte mejor?

Esto vale la pena, es necesario usar un poco de tu energía, capacidad y entusiasmo para sentirte mejor y más sana.

Te sugiero que digas ¡NO A LAS DIETAS! ¿Se te hace rara esta sugerencia? Les cuento que diariamente veo en mi consultorio personas que están agotadas de implementar en sus vidas una y otra dieta, obteniendo resultados variables, buenos, malos, con o sin rebote. Mi percepción capta un tanto de frustración y agotamiento, además un tanto de incredulidad por no saber si van o no a lograr su objetivo con un nuevo intento.

Desgraciadamente las dietas tienen un efecto sicológico negativo, te sientes restringido, te aburren, te sacan de tus hábitos y no respetan tus gustos. Por tanto se rompen con facilidad, se acomodan a tu gusto y antojo, les quitas, les pones y entonces las cosas no funcionan como quieres. Por otro lado, cuando las dejas regresas a los malos hábitos y los resultados son fatales. A veces subes más peso del que tenías cuando comenzaste tu “famosa dieta”.

Qué hacer

Primero: establece claramente qué es lo que quieres. No es suficiente querer bajar de peso, es necesario saber la razón real de querer hacerlo. No es lo mismo porque tienes una boda próxima o ya estás harta de ir a las tiendas y no encontrar nada o porque quieres recuperar tu autoimagen antes de haberte casado o tenido tus hijos. Este es tu motor principal, por esto es bueno reflexionar sobre ello.

Segundo: debes plantearte varias metas pequeñas que sumadas permitirán llegar a una meta final más grande. Cada una de estas metas debe tener un ¿qué harás para alcanzarla? y además algo tangible que permita saber que estás en ese punto. Cuando de peso se trata te sugiero tener una meta cada cinco a diez libras, medirte, escoger ropa en la que quieras entrar, hacer una secuencia de fotos donde percibas el cambio. Es ideal que dibujes una línea de tiempo en donde vayas viendo por escrito tus avances poco a poco. Es ideal compartir estos logros con tus amigos, familiares o pareja. Así te comprometes más para seguir adelante.

Tercero: revisa tus hábitos de alimentación, se consciente que has crecido con ellos, que han sido parte de tu vida, escríbelos y al frente de cada uno coloca cómo los vas a modificar. Lleva un calendario en donde día a día marques el cumplimiento de haber vivido estos cambios, tus prácticas de ejercicio y al final de la semana o del mes prémiate con algo. ¡NO COMIDA! Podría ser : una ida al cine, una nueva blusa o un par de zapatos, aquel libro que tanto quieres, separa un paquete turístico que vas a ir pagando poco a poco, inventa algo que te permita sentirte bien y orgullosa de ti misma.

 

¡Qué el 2015 sea tu año de cumplir metas!