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Al inicio del año escolar, nos debemos interesar en preparar las loncheras de nuestros hijos. No es una tarea fácil. Acepta el reto y hazlo cada vez mejor.

Les comparto algunos aspectos que considero deben tener en cuenta:

Establece las necesidades propias de tus hijos para preparar su lonchera, sus horarios de descanso, su actividad deportiva y sus clases luego de la jornada escolar. Esto determinará qué tanta cantidad de comida debes enviarle, qué tan fuerte debe ser y cómo se les enseñará a distribuirla para que se sientan satisfechos, con energía y sin hambre.

La lonchera es un tiempo de comida tan importante como cualquier otro, por tanto no reemplaza al desayuno ni al almuerzo. En la lonchera debemos incluir alimentos que aporten nutrientes necesarios para el adecuado desarrollo, crecimiento y aporte energético de los niños. Es más importante la calidad que la cantidad de lo que envíes. Recuerda que ellos dependen de lo que compras, cómo lo preparas y que es lo que les envías.

Una merienda colegial saludable debe tener suficiente cantidad de agua, una bebida natural a base de frutas o de algún lácteo como yogur; tratar de evitar las bebidas sintéticas cargadas de azúcar. Las frutas deben estar presentes como aporte de vitaminas y antioxidantes. Las proteínas contenidas en el queso, jamón, trozos de pollo o bolitas de carne, tortillitas de huevo, aportarán aminoácidos que son indispensables para que nuestro cuerpo sintetice tejidos, hormonas y anticuerpos. Los carbohidratos son fuente de energía necesaria para la actividad de nuestros hijos y para que el cerebro esté alerta, listo para aprender, debes buscar aquellos que son más nutritivos. En ese sentido, es mejor priorizar las semillas como el maní o la de marañón, las galletas saladas o sin rellenos, porciones pequeñas de cereal o barritas de granola.

Vigila además el estado de la lonchera y la higiene de la misma. Los recipientes deben ser cómodos para manipular; entonces, es ideal que conserven bien los alimentos. Ten recipientes específicos para las frutas, para los lácteos, para el agua y no mezcles los contenidos, así los olores no se penetran ni se pasan a los alimentos. Para los niños es indispensable que los alimentos luzcan bien y que mantengan la textura y buen estado. La presentación de lo que envías es también muy importante para asegurar que lo coman con gusto.

Hazlos participar a la hora de escoger lo que llevarán, haciéndoles caer en cuenta que la calidad es lo que cuenta; así poco a poco los induces a escoger mejor. Golosinas como chocolate, cajeta, galleta con relleno, frituras o pudín dulce inclúyelos de forma ocasional, haciendo claridad que este tipo de alimentos son poco nutritivos; sin embargo, como “extras” pueden ser ocasionales y en cantidad moderada.

Disfruta el regreso a clases preparando loncheras saludables.