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Cada vez son más las evidencias científicas que relacionan un adecuado estilo de vida con la mejora en la calidad de la misma. Por ello, los programas de actividad física es una buena receta que debe incorporarse en las tareas diarias de cualquier persona, pero especialmente en la población mayor.

Una hora de baile es suficiente para que los adultos mayores puedan transportarse de nuevo al recuerdo de sus años floridos, aquellos cuando la ocasión era la mejor excusa para liberar toda la energía del cuerpo a través del baile.

De acuerdo con Adriana Villanueva, directora de la Academia Jazz Dance, los adultos mayores tienen la disposición de asistir a las clases de bailes, porque están conscientes que a su edad, bailar les traerá grandes beneficios.

Clases de tercera edad

Si bien es cierto el adulto mayor no puede hacer ejercicios en máquinas y si opta solo por caminar, la realidad es que no estaría trabajando todas las partes del cuerpo. En vista de eso, la danza resulta ser un tipo de clase terapéutica que acompañada de ritmos latinos, por ejemplo, ayuda a las personas a sobrellevar el estrés de sus enfermedades o malestares, permitiéndoles sanar de una forma muy natural.

Además, la experta en danza comenta que la clase para adultos debe ser una sesión especial en donde aparte de bailar, se les debe acostumbrar a hacer ejercicios básicos en los que hagan flexiones sencillas, sin que tengan que lastimarse o hacer mucho esfuerzo.

Beneficios del baile

La incorporación de actividades de carácter multidimensional en la vida de las personas mayores ha contribuido a establecer una mejoría en las capacidades fisiológicas, emocionales y psicológicas, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). De esta manera, con el baile los adultos pueden recrear su capacidad aeróbica a través de la experimentación de actividades rítmicas, juegos, circuitos, ejercicios continuos y tonificación muscular para bajar o mantener su peso.

A la vez, Adriana Villanueva manifiesta que las personas de la tercera edad tienden a estar solas, por lo que el baile se convertiría en un momento especial para ellas, un espacio para compartir con otras personas y para sentirse motivados. Esto, sin duda, es un ejercicio que crearía en ellos una actitud positiva que les elevaría su autoestima, refiere la maestra en danza.

Resulta de suma importancia el fomento de la actividad física en todas las personas, como factor favorable para mejorar la calidad de vida, y aún más en las personas mayores. En estos últimos es vital, debido a que su calidad de vida se ve reducida por la dependencia y las enfermedades crónicas que son usuales.