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En la mayor parte de los casos la fibromialgia comienza “de una forma insidiosa entre los treinta y los cincuenta años, con la presencia de dolor en la zona cervical y en los trapecios o en la zona lumbar. Este dolor es de carácter intermitente y oscila a lo largo del tiempo”, explica Antonio Collado, coordinador de la Unidad de Fibromialgia del Hospital Clínic de Barcelona y del Centro Barnadolor.

“Frecuentemente, después de una carga física o emocional mantenida, el dolor se extiende a brazos, caderas, muslos, rodillas, manos, tobillos y pies, y se hace continuado. También van apareciendo progresivamente el resto de síntomas, como alteración del descanso nocturno o sensación de fatiga o agotamiento”, añade Collado.

El especialista señala que, en muchas ocasiones, con la aparición de estos síntomas, en un momento relativamente avanzado de la enfermedad, es cuando se realizan las primeras consultas médicas.

Del mismo modo, Daniel Collado Mateo, investigador de la Universidad de Extremadura, España, subraya que la fibromialgia es una enfermedad muy compleja y sus efectos en la calidad de vida son muy amplios debido a la gran variedad de síntomas con los que cursa.

“La fibromialgia no se basa únicamente en dolor crónico, sino que presenta frecuentemente otros síntomas asociados: fatiga, sueño no reparador, depresión, rigidez, hipersensibilidad o deterioro cognitivo y físico. Todo esto provoca que la calidad de vida se reduzca muchísimo, como se ha demostrado en numerosas investigaciones”, afirma.

Además, la Sociedad Española de Reumatología señala que un aspecto muy frustrante para los pacientes con fibromialgia es que, a pesar de presentar tanta sintomatología, ni los análisis ni las radiografías muestran datos de que exista algo que funcione mal en el organismo.

En este sentido, el doctor Antonio Collado indica: “las pruebas radiológicas o analíticas que se hacen rutinariamente se utilizan para evidenciar o descartar la presencia de otras patologías que pueden parecerse o estar asociadas como artrosis, artritis u otras enfermedades”.

El facultativo asegura también que el diagnóstico de la fibromialgia no es complicado, “solo se debe disponer del conocimiento necesario de la enfermedad y del método clínico exploratorio que está estandarizado”. 

La Sociedad Española de Reumatología expresa que, en la exploración física de una persona que padece fibromialgia, el médico identifica dolor al presionar unos puntos determinados del cuerpo. Cuando los puntos dolorosos son más de 11 de entre 18 específicos, en una persona que presenta dolor generalizado, se pude hacer el diagnóstico de fibromialgia.

EL 90% SON MUJERES

El especialista precisa que el 90% de los afectados por fibromialgia son mujeres y subraya que si hay una enfermedad crónica relacionada con la mujer, esa es la fibromialgia.

La fibromialgia “se produce por una alteración del sistema nociceptivo, un sistema especializado que tenemos dentro del sistema nervioso, que está distribuido por todo el cuerpo y que es capaz de detectar y diferenciar aquello que nos hace daño de lo que no”, explica.

El doctor Collado manifiesta que la mujer dispone de un sistema nociceptivo con mayor capacidad discriminativa sobre las posibles amenazas, pero también con mayor capacidad de ser sensibilizado. “Quizás en su fortaleza pueda estar su fragilidad”, apunta.

En lo relativo a cómo tratar la enfermedad, el reumatólogo asevera que en la actualidad “disponemos de algunos tratamientos, que han obtenido evidencia científica y que son beneficiosos y útiles para muchas personas, aunque no para todas”.