•  |
  •  |

Es probable que ya hayas escuchado hablar sobre la aparición de quistes en los senos y quizás solo el hecho de escuchar esa palabra te genere miedo. Sin embargo, no tienes por qué preocuparte, porque aunque la aparición de quistes en los senos sea frecuente, la verdad es que la mayoría de ellos son benignos.

De acuerdo con programas de televisión que tratan temas de Salud, como por ejemplo: “Acomplejados”; entre las edades de 30 y 50 años, es muy común que las mujeres se encuentren uno que otro quiste en tus senos. Pero, ¿Qué son los quistes?, los quistes son pequeños bultos llenos de líquido que se forman cuando se bloquean las glándulas mamarias.

Características

Algunos quistes son tan pequeños que no se pueden ver ni sentir, pero que la mayoría son fáciles de descubrir cuando la persona siente una bolita que puede ser suave o firme adentro de su seno o bien; cuando sobresalen. Generalmente los quistes aumentan de tamaño y suelen doler un poco, días antes de la menstruación. Durante el síndrome premenstrual (SPM), los quistes pueden resaltarse o inflamarse, lo que hace que la mujer pueda identificarlos más fácilmente. Después de que se termina el período, los quistes vuelven a su tamaño normal y ya no están tan sensibles.

¡No te desesperes!

Es normal que te asustes si sientes un bulto extraño en alguno de tus senos. Pero, generalmente no son motivo de preocupación, ya que típicamente los quistes son benignos y muchos se deshacen solos con el tiempo. Incluso, puede ser que llegues a sentir muchos quistes al mismo tiempo; lo cual se conoce como: “senos fibroquísticos” que es una condición también bastante común y normal.

Tratamiento

Los quistes casi nunca necesitan tratamiento a menos que sean muy grandes y causen molestias o generen mucho dolor. En esos casos, tu ginecólogo puede drenarlos usando una aguja muy delgadita. Y si definitivamente un quiste está creciendo más de lo normal, este puede ser extirpado con una operación. A la vez, se recomienda disminuir el consumo de cafeína (incluyendo el chocolate) y limitar el consumo de sal para retener menos líquidos.

Según expertos en la ciencia, los estudios diagnósticos más útiles son: el examen clínico, el ultrasonido y el drenaje con una aguja muy delgada. Y ocasionalmente, la mamografía cuando se pretende descartar otro problema.

Prevención

Es importante que examines tus senos con regularidad para identificar cualquier cambio en la forma o en la consistencia del seno, y en el caso de que tengas quistes, es necesario darles un seguimiento para evaluar si aparecen más o disminuyen. También, la mujer puede realizarse la técnica del autoexamen de los senos, mediante el cual palpa sus senos para identificar cualquier cambio en ellos.

Recuerda que la solución está en tus manos. Aprende a hacerte un autoexamen de los senos y así estarás segura de tu cuerpo, pero especialmente de tus senos.

2 veces al mes se recomienda que la mujer se realice autoexploraciones.

Uno de los mayores temores de la mujer es el desarrollo del cáncer de mama, pero tener quistes en los senos y un cáncer mamario no tiene por qué ser lo mismo.

 

Uno de los mayores temores de la mujer es el desarrollo del cáncer de mama, pero tener quistes en los senos y un cáncer mamario no tiene por qué ser lo mismo.