Paula Andrea Arce de Chamorro
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Si quieres llevar un estilo de vida saludable, debes consumir una cantidad de agua suficiente. Para nuestro cuerpo es vital mantenerse hidratado. Sin embargo hay muchas personas que por más que saben la necesidad de tomar agua,  no les apetece ni les agrada el “sabor”  de esta.

¿Qué  hacemos?

Lo primero es concienciarnos de la importancia de la hidratación adecuada, sobre todo en estos climas cálidos y en épocas de calor extremo. El consumo de agua ideal es de 8 a 12 vasos al día, son vasos de 8 onzas, recordemos que si tiene hielo, no es relevante, este finalmente se convierte en agua y también podemos comerlo. Un buen parámetro para saber que estamos hidratados es el color de nuestra orina, debe ser clara y no amarilla concentrada.

Arranca el día con 1 ó 2 vasos de agua, sus efectos son magníficos, estimulan el tracto digestivo y muchas veces promueven la limpieza intestinal.

Incluye 1 vaso de agua cuando estamos sentados a la mesa antes de comenzar a comer, esto  nos ayuda a ingerir la comida más tranquilos, sin tanta ansiedad y al ocupar espacio en nuestro estómago nos permite sentirnos satisfechos y  podremos comer menos. Toma un vaso de agua luego de cada una de las comidas principales, de esta manera te dará también más plenitud y será un buen acompañante para tus tiempos de comida.

Lleva a la oficina 2 botellitas de agua de 20 onzas (dos vasos y medio de agua cada una), colócala en un lugar visible y establece la meta de consumir una en el transcurso de la mañana y otra en el transcurso de la tarde.

Coloca alarmas en el celular que te permitan recordar el consumo de agua. Dale tiempo a tu cuerpo para acostumbrarse a estar hidratado, esto tomará alrededor de una semana, luego de este tiempo cuando te falte el agua se desencadenará la señal de sed y recibirás de tu cerebro la orden  para consumir más agua. ¡Dale sabor al agua! Realmente el agua es agua y su sabor neutro es muy particular, puedes agregar al contenedor de agua rajitas de canela, hojas de hierbabuena, gotas de limón, cáscaras de naranja, limón, mandarina o algún cítrico para darle algún sabor o aroma.

Los tés puedes contarlos como agua, incluso los que tienen cafeína mientras no abuses de su consumo.

El agua también está en los frescos de frutas aunque estos aportan gran cantidad de azúcar y por tanto no puedes abusar de ellos. Puedes usar medio vaso de fresco y el resto de agua. El consumo de sopas naturales con cantidad moderada de sal también es una buena fuente de agua.

Aprovecha este verano para entrenarte a tomar más agua, tu cuerpo recibirá un gran beneficio cuando logres hacerlo.