Paula Andrea Arce de Chamorro
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En nuestro país las ensaladas aún son consideradas como un acompañante de la comida y no un plato principal.

Este platillo tiene una versatilidad inmensa y por esta razón si escogemos los ingredientes de forma adecuada puede tener una capacidad nutritiva fabulosa, incluso más que cualquier otro plato o combinación.

La ensalada es mucho más que lechuga, tomate, pepino, limón y sal. Debes aprender a hacerlas y a consumirlas como un tiempo de comida con un  poder nutricional excelente:

Enriquece tus ensaladas con:

Leguminosas: Las ensaladas pueden llevar como ingredientes frijoles, lentejas, garbanzos cocidos, estos son fuente de proteína vegetal libre de colesterol, al igual que fibra y carbohidratos de absorción lenta (o sea que se acumulan menos como grasas). Son además fuentes de complejo B y de hierro. La otra ventaja que aportan a las ensaladas es que le dan un toque que permite sentir mayor plenitud.

Aceite de oliva: Este ingrediente no puede faltar como fuente de omega 3 y ácidos grasos que protegen la salud de nuestro corazón. Recordemos que este aceite aporta 124 calorías por cucharada y por tanto, no debemos abusar de la cantidad, aunque beneficia el control de nuestros niveles de colesterol. Prefiere una buena vinagreta preparada en casa con este ingrediente más que los aderezos sintéticos y comerciales.

Semillas: El maní, marañones, almendras enteras o en lascas. Pueden dar un sabor inigualable a nuestras ensaladas, siendo además fuente de grasas saludables y proteínas. Son fuentes de vitamina D y complejo B. La sensación de “tostado” que aportan a las ensaladas las hacen un novedoso y buen ingrediente.

Vegetales verdes: Las ensaladas por principio deben ser una combinación de vegetales de todos los colores , ya que así enriquecemos su contenido con distintos antioxidantes, sin embargo hago énfasis especial en los verdes por ser una fuente de hierro súper importante, también tienen distintas vitaminas del complejo B, magnesio y minerales que cumplen importantes funciones en nuestro organismo. De todos modos no podemos olvidarnos del beneficio del tomate, la zanahoria y otros vegetales que son ricos en vitamina A. Recuerden que entre más colores es mejor.

Frutos secos: Incluir en las ensaladas frutos secos como higos, pasas, cramberries, dan un toque dulce que es bastante innovador a nuestras ensaladas, para quienes gustan de combinar un poco de dulce en sus platos,  además estas frutas son fuente de sustancias que eliminan toxinas de nuestro organismo, aportan gran cantidad de potasio y de fibra. Dan un aspecto llamativo y diferente a la ensalada y la hacen más atractiva.

Implementa nuevos ingredientes en tus ensaladas, esto las enriquece con nutrientes que beneficiarán tu salud y generarás combinaciones llamativas, que aseguran, que cada vez desees comerlas con mayor frecuencia.

Las ensaladas son mucho más que acompañantes, ¡pueden ser tu plato principal!