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Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), la colitis o el síndrome de intestino irritable es una inflamación de la mucosa del colon, que está en la zona final del intestino grueso y se conecta con el recto. Entre sus características patológicas destacan que es una enfermedad que dificulta la vida de las personas y se caracteriza por el acompañamiento de diarrea con o sin sangre, además de la presencia de dolor abdominal.

De acuerdo con registros de la OMS, esta es una enfermedad muy común en la actualidad. La colitis se manifiesta como una alteración en la función intestinal que no tiene una causa orgánica y que se presenta principalmente en mujeres jóvenes.

El padecimiento ataca a jóvenes y adultos. Prevenirlo requiere de una dieta a base de alimentos ricos en fibra, evitar irritantes y ciertos alimentos”.  Karla García, médica internista.

Clasificación
La colitis puede ser de distintos tipos. Su origen puede ser ocasionado por infecciones agudas y crónicas, trastornos inflamatorios, falta de flujo sanguíneo y antecedentes de radiación al intestino grueso. Desde el punto de vista de la Dra. Karla García, médica internista, esta enfermedad se puede clasificar así: colitis ulcerativa, crónica específica, colitis isquémica, enfermedad de Crohn, colon irritable o colitis espástica, colitis parasitaria, diverticulitis y proctitis, dependiendo del segmento afectado del colon y de la lesión generada.

Síntomas
Igualmente, la Dra. García refiere que los síntomas varían en gravedad y pueden comenzar de forma gradual y repentina. Entre los síntomas más comunes se presentan: dolores abdominales y cólicos, sangre y pus en las heces, diarrea, fiebre, dolor rectal y pérdida de peso. Es por ello que “los médicos insisten en el cuidado de nuestro organismo para evitar los dolores tormentosos que ocasiona esta enfermedad, mediante la reducción de ingestas de irritantes: picantes, cafeína, alcohol, tabaco, entre otros; así como conservadores químicos de latas de conserva y algunos embutidos”.

Además, existen casos en los cuales es necesario tratar la enfermedad a través de cirugía, mediante la extirpación del colon y el recto, y en el peor de los casos procediendo a extirpar el intestino, para reducir las probabilidades de desarrollar estructuras celulares premalignas o cancerígenas.

En cuanto al tratamiento, la especialista recomienda que para sanar la colitis hay que seguir una dieta a base de alimentos ricos en fibra: cereales integrales y fruta, y por supuesto evitar productos  irritantes.