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Diana Margarita Fuentes González lleva el calor de la sangre caribeña en sus venas, ya que nació en la ciudad portuaria de Barranquilla, costa atlántica colombiana, donde estudió Medicina en la Universidad del Norte y luego hizo su internado y servicio social en la misma ciudad, pero la inseguridad por la narcoactividad y el conflicto armado la obligó a emigrar a Costa Rica, donde hizo sus especialidad en cirugía plástica. 

Fue en los propios pasillos de la Universidad de Costa Rica donde la doctora Fuentes conoció al nicaragüense Alfredo Zeledón Lacayo, que también estaba haciendo la especialidad de cirugía en esa misma alma máter. Se casaron y después se vino a trabajar a Nicaragua con su esposo, con quien ahora tiene tres hijos.

¿Qué le gusta de Nicaragua?
¡Todo!  Aquí estamos felices, primero, es un país tranquilo, no tenemos los problemas de narcotráfico, violencia y secuestros que hay en otros países vecinos, aquí hay hogar, hay familia, podés ir a tu casa a comer porque las distancias aquí no son tan largas como en otras ciudades, pero lo más importante es que hay tranquilidad y que podés trabajar en paz.

Si no hubiese estudiado Medicina, ¿qué otra carrera hubiera escogido?
Siempre quise estudiar Medicina, decidí especializarme en cirugía plástica cuando empecé a rotar por esa área, entonces te das cuenta qué es lo que más te atrae en la medicina, pero… la verdad es que yo me hice cirujano plástico por mi nariz, tenía un huesito que me molestaba y me operé cuando tenía 17 años y me hizo tan feliz y tan contenta que después de la operación decidí que esto era lo mío.

¿Qué tipo de atención demandan sus pacientes?
Los pacientes vienen a ponerse implantes de mama, liposucciones, nariz, abdomen, párpados, cara, rellenos de arrugas con botox. Aquí hay un síndrome del “Ya que”, “ya que me voy a meter al quirófano doctora, aprovechemos y me quita estas pistolitas que no me gustan”, “Ya que voy a gastar, pues de una vez gasto un poquito más y me arreglo un detallito”.

En comparación con otros países, ¿cómo andan los costos en cirugías plásticas?
Para dar una idea, a una amiguita de mi sobrinita que vive en Costa Rica le operaron la nariz, le dijeron que si la operación era con Seguro le cobraban 7 mil dólares, si era sin Seguro le cobraban 5 mil dólares, mientras que aquí una operación de nariz puede andar por el orden de entre los 1,500 y 2,000 dólares, la diferencia es el poder adquisitivo, en Costa Rica todo es carísimo, aquí vivo mejor con menos dinero.

¿Qué satisfacciones le da esta profesión?
Cuando se hace una cirugía reconstructiva a un niño que nació sin una oreja, el paladar hendido, que su autoestima se ve minada por la burla, y le reparas eso, le devuelves una persona a la sociedad y eso te llena diez veces más de satisfacción.

¿Alguna habilidad artística?
Siempre me gustó todo lo artístico, desde los 5 hasta los 20 años recibí clases de baile y tuve una academia de baile, entonces bailaba, estuve en un grupo coral y ahora estoy en cirugía plástica, que es la parte artística de la medicina, que combina ciencia con arte.

¿Cómo se considera usted?
“Me considero activa, enérgica, alegre y agradecida con la vida, de darme la oportunidad que tengo de trabajar en algo que me gusta, tengo mil cosas porqué darle gracias a Dios, además, un  matrimonio feliz con un buen hombre, cuando veo a mis hijos que no tienen ningún problema, le doy gracias a Dios…”

Humanitaria

Diana Margarita Fuentes González
Profesión: Cirujano Plástico

La doctora Diana Fuentes nació en Colombia, pero desde hace 19 años tiene  la residencia nicaragüense, ya que se casó con un nica, que también es cirujano.

Es voluntaria de Operación Sonrisa, donde aporta sus conocimientos, junto con otros especialistas, para operar a niños con labio leporino, paladar hendido y malformaciones de todo tipo. Lamenta que más del 95 por ciento de matrimonios que conoce están divorciados, “las parejas no se ven porque él trabaja en un lado y ella en otro y al final terminan enredándose con alguien”, afirma la doctora.

1 de cada 600 niños nacidos tiene problemas de labio o paladar hendido.

3 hijos tiene la doctora.