Franco Guzmán
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El domingo pasado me jalé un músculo de la pierna por lo que la semana pasada decidí darle reposo a las mismas y no entrenarlas. Esto me llevó a modificar mi programa de entrenamiento y dedicarle más tiempo a la parte superior. Debo decirles que fue un cambio agradable considerando que no había entrenado un musculo específico por volumen en mucho tiempo, está demás decirles que cada día amanecía adolorido. Ahora, este dolor fue normal considerando el cambio en la rutina, pero no era lo que andaba buscando.

Verán, por algún motivo nuestra sociedad aunque se ha vuelto más activa sigue utilizando como indicador de la calidad de su ejercicio por el dolor del día siguiente y si no amanecen ligados o si no terminan cansados y bañados en sudor entonces el entrenamiento no funcionó. Pero he aquí la pregunta del millón, ¿estás viendo buenos resultados? Y por resultados no me refiero a si podes caminar o ir al baño el día después de pierna. Sino a si estás perdiendo peso, estás más fuerte, te sentís y te ves mejor entre otros indicadores de éxito para un programa de entrenamiento.

Por todos lados se nos dice que el entrenamiento más efectivo es el que te deja más adolorido. Pero, y este es un gran pero, ¿es ese dolor muscular un indicador válido? Primeramente veamos qué es ese dolor, el dolor muscular de aparición tardía puede ser definido simplemente como un dolor muscular que se experimenta de 6 a 72 horas después de una actividad física ardua. Este dolor aparentemente está relacionado a microrroturas musculares después del ejercicio. Es más común que ocurra cuando uno realiza ejercicios no familiares o nuevos o como en mi caso, ejercicios que tenía tiempo de no hacer.

No todos experimentan el mismo dolor muscular después de ejercitarse. Este es altamente variable y cambia significativamente de persona a persona. Y otro dato interesante es que, hay grupos musculares que muestran dolor más seguido y con mayor intensidad. Pero, ¿adónde quiero llegar con esto? Bueno, primero quiero dejar claro que el beneficio del dolor muscular va a depender. Por un lado, es normal y de vez en cuando ocurrirá. Pero el que entrena buscando ese dolor muscular está jugando con fuego. Es peligroso el entrenar excesivamente con alto volumen e intensidad sobre todo porque en exceso, las técnicas de los ejercicios se ven afectadas, por ende aumentando el riesgo de una lesión.

Segundo, no existe ninguna investigación que demuestre que el dolor es un indicador válido de un buen entrenamiento. Y eso está bien, entiendo que existe un pequeño masoquista en todos los entusiastas del ejercicio que quiere sentir ese dolorcito al día siguiente, pero ese no es el punto del ejercicio. Adonde quiero llegar es que, el dolor muscular solamente es un indicador de que estás adolorido. Jamás me va a indicar la efectividad de un entrenamiento, si estás quemando más grasa o está más fuerte tampoco nos indica si su entrenador sabe o no lo que está haciendo, ya lo he dicho antes, cualquiera te puede dejar ligado, pero no todos pueden hacerte mejor.

Al final eso es lo que quieres lograr con tu entrenamiento, una mejor versión de tu persona, ¿en qué se transforma eso? En que es tu responsabilidad llevar registro del entrenamiento, de aquellos componentes específicos y medibles que demuestren la efectividad. Por ejemplo, si tu meta es perder grasa, toma fotos de antes y después para ver cambios en tu cuerpo, toma medidas de áreas claves como cintura, brazos y piernas. El medir tu progreso te permite dar menos vueltas en círculos y entender mejor lo que te está funcionando para alcanzar tus metas individuales.