Paula Andrea Arce de Chamorro
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Diariamente en mi consultorio, las mamás me hacen preguntas sobre ¿cómo mejorar la alimentación de sus hijos?, y una de las preocupaciones es por  aquellos que son  “ mañosos” y desganados.

Si vives con tus hijos esta situación, ten en cuenta estas recomendaciones:

Estar tranquila
Los chicos llaman la atención de sus padres con conductas  buenas o con patrones inadecuados generados de forma inconsciente. Si tu estrés es demasiado, la inapetencia de tu hijo puede ser su arma para manipularte.

Aceptar la diferencia
Comprende que no todos los chicos tienen los mismos gustos, las mismas preferencias y el mismo apetito, conoce a cada uno de tus hijos y establece un plan de alimentación familiar que todos puedan llevar disfrutándolo en grande y nutriéndose adecuadamente. A veces el que come poco lo hace de forma balanceada y esto es normal.

Establecer autoridad
Por encima de todo, los padres somos la autoridad para nuestros hijos en todos los ámbitos, debemos ser los que llevamos la batuta en cuanto a lo que se compra en el mercado y súper, lo que se prepara, las loncheras que llevan, etc. La alimentación de los niños en casa es responsabilidad nuestra.

Hay aspectos N.N
En los hogares deben haber límites N.N, o sea NO NEGOCIABLES, estos deben cumplirse por el bien de los chicos. Por ejemplo “No hay bebidas gaseosas en casa” o “Luego de las comidas pueden comer una fruta”. Ellos deben conocerlos claramente.

Dar opciones diversas
Es importante variar las formas de preparación para establecer cuáles son las que tienen mayor aceptación, muchos niños se niegan a comer porque tienen preferencias distintas (algunos  prefieren la comida seca y otros las sopas y las salsas).

Establecer las reglas
Las personas que nos ayudan en la preparación de las comidas y el cuidado de los niños deben cumplir las reglas que establecemos en casa. Así serán nuestras aliadas y no quienes hacen boicot a nuestras estrategias.

Estimular positivamente
a todo niño le encanta que lo feliciten y reconozcan su esfuerzo, cuando comen bien , prueban un alimento nuevo o comen tranquilos sin berrinche: Estas acciones pueden ir acumulando puntos para obtener un premio.

Ser tenaz
Por más que tu hijo se niegue a comer no tires la toalla, piensa que los alimentos son su fuente de vida y salud, debes seguir buscando la manera de mejorar su forma de alimentarse.

Negociar
Con algunos niños funciona el hecho de que se les dé gusto con algo a cambio de otra cosa que les favorece, este tira y encoge permite que se puedan establecer patrones más saludables.

Enseñar a tolerar la frustración
Los niños inapetentes y mañosos deben comprender que no siempre se les dará gusto, esto  ocurrirá en diversas situaciones no solo con la comida. Los adultos somos los responsables de la alimentación de nuestros hijos y además podemos ayudarlos a vencer sus dificultades.