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La confianza en uno mismo, el entusiasmo y la ilusión tienen la capacidad de favorecer las funciones superiores del cerebro y también de aumentar las defensas inmunológicas de nuestro cuerpo, afirma el neurólogo Daniel Muñoz. A su vez, el especialista comenta que todo lo que el corazón quiere sentir, al final la mente se lo acaba mostrando.

De acuerdo con el especialista en neurología, la zona prefrontal del cerebro, que es el lugar donde se encuentra el pensamiento más avanzado, donde se inventa nuestro futuro, donde valoramos alternativas y estrategias para solucionar los problemas y tomar decisiones, se encuentra estrechamente influida por el sistema límbico, que es nuestro cerebro emocional. En ese sentido, la psicóloga clínica Belinda Solís recomienda que para evitar caer en las "garras" del estrés se debe buscar cómo entrenar la mente.

Desde el punto de vista de la psicóloga, “una persona ilusionada, comprometida y que confía en sí misma puede ir mucho más allá de lo que cabría esperar por su trayectoria”.

Evita estresarte

El estrés es un peligro para el cerebro humano, pues los especialistas refieren que varios estudios han revelado que las hormonas que se descargan en el organismo de las personas cuando están estresadas, preocupadas o nerviosas, deterioran una región del cerebro relacionada con funciones cognitivas como la memoria y la orientación espacial. De esta forma, el estrés es una enfermedad que entre sus síntomas causa una sensación de agobio permanente que produce cambios muy sorprendentes en el funcionamiento del cerebro y las hormonas, generando que el organismo sea más propenso a contraer infecciones y otras enfermedades.

Recuerden que lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando”. Daniel Muñoz, neurólogo.

 

“Estos cambios tienen la capacidad de lesionar neuronas de la memoria y del aprendizaje localizadas en el hipocampo, afectando también la capacidad intelectual, porque además deja sin flujo sanguíneo aquellas zonas del cerebro más necesarias para tomar decisiones adecuadas”, agrega Muñoz.

¿Cómo combatirlo?

Aunque muchos no lo crean, nuestro cuerpo tiene recursos propios y completamente naturales para combatir a este enemigo. Un valioso recurso contra la preocupación es controlar las tensiones a través de la respiración abdominal, la cual por sí sola tiene la capacidad de producir cambios en el cerebro, pues favorece la secreción de hormonas como la serotonina y endorfinas, a la vez que ayuda a mejorar y equilibrar la comunicación entre los dos hemisferios.

Asimismo, los expertos sugieren que hay que cambiar los hábitos de pensamiento y empezar a entrenar nuestra mente y cuerpo, teniendo presente que tu mayor potencial reside en tu propia conciencia y que biológicamente está comprobado que el ejercicio es una buena alternativa para sobrellevar la carga de estrés, así como permitirse dormir lo suficiente durante la noche.