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"Comer a lo descosido" como dice el buen nicaragüense es típico en estas celebraciones de fin de año, tomando en cuenta los festejos anteriores del mes; y es que después de "un gustazo, viene un trancazo"; y los problemas al final son resultados no deseados: incremento de peso, ansiedad por la comida y enfermedades estomacales, según señala la nutricionista y emergencióloga Karla García. En vista de ello, la especialista comenta que a las personas se les olvida consumir sus platillos de forma moderada, no pueden contener los excesos y qué decir de las mezclas de bebidas alcohólicas, aunque indica que como nunca es tarde para mejorar los buenos hábitos alimenticios, lo mejor es iniciar el 2017 con el pie derecho en nuestra nutrición, a fin de desintoxicar nuestro organismo de las fallas alimenticias que cometimos en diciembre. 

Y para hacer de nuestra alimentación un mejor estilo de vida, García sostiene que los cuidados en la comida deben ir de la mano de los ejercicios para obtener mejores beneficios, por eso nos comparte algunos tips para que los tomés en cuenta, así que prestá atención. 

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Medir las porciones

García dice que las porciones de las comidas se pueden medir con nuestras manos. Limitar el consumo de hidratos de carbono (arroz y pastas) es equivalente  a la parte frontal de un puño cerrado. La cantidad de mantequilla para untar a un pan, no debe superar el tamaño de la tercera falange del dedo. El volumen de dos dedos es la cantidad sugerida de queso o jamón. Las porciones de carne, pollo y pescado deben ser de la medida de nuestra palma de la mano, al igual que las frutas y las verduras. La punta del pulgar equivale a una cucharadita de aceite diario. 

Aderezos con moderación

El aderezo de las ensaladas es uno de los precursores ocultos de calorías más comunes.

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Lo mejor es cambiar el aderezo por vinagre o aceite. Para ello, hay que colocar partes iguales de vinagre y aceite en una botella, agitarla y vertirlo sobre los vegetales. 

Cinco comidas al día

Para distribuir de forma armónica las calorías y los nutrientes durante el día, concentrar la alimentación en 2 o 3 ingestas no es recomendable. Al repartir la comida de forma más equitativa, evitaremos oscilaciones muy grandes en nuestra glucemia, de esta manera nos ahorramos picos pronunciados de almacenamiento de energía (acumulación de grasa). 

Respetar el desayuno 

La primera comida del día es determinante en nuestro rendimiento físico y mental. Para que el menú de un desayuno esté completo es recomendable que aparezca la triada: cereal, lácteo y fruta, y si no se tuvo tiempo de consumir uno de ellos, lo ideal es reincoporarlo en cualquiera de sus formas como a las diez de la mañana. 

Menos sal

El abuso de sal afecta la salud cardiovascular. Una buena técnica puede ser la sustitución parcial o gradual de la sal de nuestras comidas por especias, ya que estas potencian el sabor sin aumentar el contenido en sodio. 

Más infusiones

El estado de estrés, excitación y ansiedad en el que viven muchas personas se agrava por la costumbre de tomar café, el cual es un estimulante. En su lugar, infusiones de té de manzanilla, té verde y rojo, té de menta, entre otros, son alternativas saludables para darle a nuestro organismo una sensación de paz y bienestar, además que ayudan a digerir muy bien las comidas. 

Balance en las carnes 

Limitarse a consumir una ración de carne de res por semana es lo correcto, se puede variar el menú con otros tipos de carnes como la pollo y pescado. Es importante también reducir el consumo de embutidos, porque estos suelen ser ricos en grasa saturada y sal, dejarlos para la cena en forma de frituras brinda un mayor aporte calórico. 

Aceite de oliva es mejor 

De vez en cuando o de forma permanente, sería conveniente sustituir las grasas saturadas (mantequilla, manteca y aceites tradicionales) por aceite de oliva, preferentemente crudo y extra virgen. 

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Hidratación

La mayor parte de nuestro cuerpo está compuesto de agua, así que no privés a tu organismo de este importante elemento. La buenas dietas nunca limitan el líquido y los fluidos son esenciales para eliminar toxinas de tu organismo. 

Optar por refrescos light, infusiones y consumir verduras y frutas ricas en agua como: el pepino, lechuga, apio, melón, sandía o piña; influye en que las personas presenten menos dolores de cabeza y por el contrario, mantienen la fortaleza del cuerpo.