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Cuando hablamos de enfermedades hepáticas, a muchas personas lo primero que se les viene a la mente es cirrosis, no obstante, la enfermedad más común es el hígado graso no alcohólico (HGNA), considerado como una epidemia mundial por el doctor Sergio López, especialista en cirugía oncológica y hepatólogo de la Clínica del Hígado.

El hígado graso no alcohólico (HGNA) tiene una prevalencia alarmante. Se estima que es la enfermedad hepática más común en varios países y la obesidad es uno de los factores que la puede desencadenar, refiere el especialista.

Si bien el sobrepeso es uno de los principales responsables de que una persona pueda desarrollar HGNA, hay otras patologías relacionadas como la diabetes mellitus tipo 2 o intolerancia a la glucosa, asimismo corren riesgo de padecerla quienes son resistentes a la insulina, además de los pacientes con dislipidemias, nutrición parenteral total y aquellos que han perdido peso rápidamente.

Medicamentos

Cabe destacar que el doctor señala que algunos fármacos pueden hacer que quienes los ingieren sufran de hígado graso no alcohólico y en la lista encontramos algunos medicamentos que se venden libremente como la tetraciclina. Entre los demás tenemos glucocorticoides, estrógenos, amiodarona, bloqueadores de los canales de calcio, ácido valpróico, salicilatos y cloroquinas.

Asimismo, ciertas enfermedades metabólicas hereditarias y algunos procedimientos quirúrgicos, como el famoso bypass yeyunoileal, son factores de riesgo para llegar a padecer HGNA.

Uno de los grandes problemas de este trastorno es que es asintomático, es decir que la podemos calificar como una enfermedad silenciosa, aunque el doctor López indica que algunos pacientes pueden referir dolor o malestar inespecífico en el costado superior derecho del abdomen.

Asimismo, el doctor refiere que al realizar las pruebas hepáticas se advierte afectación de la función del hígado, además el ultrasonido abdominal muestra el órgano con aumento de ecogenicidad (“brillante”).

“La biopsia hepática es el único examen que certifica el diagnóstico, al mostrar la acumulación de grasa en los hepatocitos, y los diversos grados de inflamación y fibrosis. La biopsia es un procedimiento de bajo riesgo pero no todas las personas con sospecha de HG son sometidas a él. La mayoría de los pacientes con hígado graso no desarrollarán una enfermedad con consecuencias graves”, señala.

Una vez que se ha confirmado el diagnóstico, el paciente debe cambiar su estilo de vida. En primer lugar se vuelve prioridad que logre normalizar su peso, que implemente una dieta enfocada en alimentación saludable y que haga ejercicios.

Otras recomendaciones

• Reducir la ingesta de alcohol

• Hacer ejercicios de forma regular

• Evitar el consumo de medicinas innecesarias

• Medicamentos en etapas más avanzadas de la enfermedad (inflamación o fibrosis hepática importante).

• Evaluación por especialista: valorar su riesgo de enfermedad hepática y descartar otras enfermedades del hígado.

Ejercicios físicos

• Programa de ejercicios físicos moderados a vigorosos, 60 min/día, 5 días por semana

• Caminatas tal vez la prefieran, incluir aumento de la actividad física rutinarias

• Aumentar 500 pasos a cada 3 días hasta alcanzar 10,000 a 12,000 pasos por día

• Corrida (20 a 40 min/día), cíclicos o natación (45 a 60 min/día) como alternativa a la caminata.