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Dra. Mariel Mejía Rivas
Gastroenterología, Motilidad Gastrointestinal, Endoscopia Terapéutica
Hospital Vivian Pellas.

El helicobacter pylori es una bacteria que vive en medio ácido, por eso es encontrada comúnmente en el estómago y es causa de gastritis crónica. Esta bacteria está presente en la mitad de la población mundial, sobre todo en países en vías de desarrollo y podemos verla en todas las edades, incluyendo niños menores de 10 años.

La mayoría de las personas infectadas no presentan síntomas, sin embargo el helicobacter es capaz de producir varios problemas digestivos que incluyen gastritis, úlceras en estómago o duodeno (la primera parte del intestino delgado) y una pequeña proporción de infectados pueden desarrollar cáncer de estómago, sobre todo en aquellos con antecedentes familiares de cáncer gástrico o en aquellos que adquieren la infección a edades tempranas, entre otros.  

Entre los síntomas de esta afección encontramos dolor o malestar en la parte alta del abdomen, sensación de llenura con poco alimento, pérdida del apetito, náuseas y vómito. Los pacientes que desarrollan úlceras pueden tener vómitos con sangre o heces con sangre.

¿Cómo se adquiere el helicobacter?

La manera de adquirirla generalmente es consumiendo alimentos o agua contaminada con restos fecales.

Desgraciadamente en nuestro medio, muchas personas no tienen la costumbre de lavarse las manos luego de defecar y cuando manipulan alimentos los contaminan y el que los consume adquiere la infección. Por eso es importante enseñarle a nuestra población a mejorar las condiciones higiénico-sanitarias. Siempre les aconsejo a mis pacientes no comer en la calle alimentos que no estén cocidos (ensaladas, frutas peladas por otros) para evitar enfermedades infecciosas o parasitarias.   

Diagnóstico

Hay varias maneras de diagnosticar la infección: prueba en sangre, en heces, prueba en aliento y en biopsias obtenidas por endoscopia.

Afortunadamente, se dispone de todas estas pruebas en el país. Hay indicaciones precisas para cada una de ellas, el médico que valora a la persona decide cuál es la  más conveniente.

En cuanto al tratamiento, hay varios esquemas, pero en resumen se usa una combinación de antibióticos y de un medicamento que inhiba la producción de ácido. El tratamiento se indica por un período de 10 a 14 días. La bacteria puede ser resistente a los antibióticos en un 20% de los casos, por eso se recomienda que al mes de haber terminado el tratamiento se le realice una prueba en aliento, para verificar si la bacteria fue eliminada, de persistir la infección, se debe indicar un esquema de tratamiento diferente.