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La afirmación de que las mujeres embarazadas deben comer por dos puede ser un grave error, pues en el caso de que la gestante sea diagnosticada con sobrepeso, esto podría sobreponerla en el riesgo de contraer una diabetes gestacional, según especifica la nutricionista Rosmy Ascencio. Desde la perspectiva de la experta, la clave para que la embarazada se apropie de una dieta saludable es haber adoptado buenos hábitos alimenticios antes de haber quedado embarazada.

La OMS recomienda el suplemento de hierro y ácido fólico para todas las embarazadas; sin embargo reforzar la alimentación con multimicronutrientes puede reducir el índice de bajo peso al nacer y el menor peso con respecto a la edad gestacional. Dentro de estos alimentos están las fuentes de calcio de origen animal y vegetal.

Vitaminas

La nutricionista destaca que la vitamina A es necesaria en mayor cantidad para el desarrollo fetal, la formación del calostro, la síntesis de hormonas ligadas a la gestación y la constitución de depósitos hepáticos para la lactancia. La vitamina A puede encontrarse en vísceras de animales como el hígado, en alimentos verdes como el perejil y las espinacas, en las zanahorias, mantequilla, aceite de soja, atún, huevos y quesos.  Le sigue el ácido fólico que se puede obtener de las verduras de hojas oscuras y de los tubérculos, cereales integrales y germinado, salmón y leche entera.

También, se suma a la lista nutricional, dice Ascencio, la vitamina E, la cual ayuda a evitar abortos y malformaciones. La vitamina E puede encontrarse en el aceite de girasol, aceite de maíz, germen de trigo, avellanas, almendras, coco, germen de maíz, aceite de soja, soja germinada, aceite de oliva, margarina y nueces. Por su parte la vitamina K está ligada a la correcta coagulación de la sangre y evita problemas hemorrágicos. Se puede localizar esta vitamina en las hojas de los vegetales verdes y en el hígado de bacalao, pero normalmente se sintetiza en las bacterias de la flora intestinal.

Y no se puede dejar afuera de la lista las vitaminas del complejo B que se localizan en los huevos enteros, frutos secos, res, garbanzos, lentejas, nueces, ajos y champiñones. Como antioxidante se destaca la vitamina C, que se puede adquirir de los cítricos, Chiltomas, fresas, sandía, brócoli y ayote.

“Es importante que la embarazada acuda a sus visitas periódicas con el ginecólogo o nutricionista, quienes la valoraran a través de un gráfico llamado nomograma de gestación, en el que se irá viendo la progresión entre semanas del embarazo y del peso ganado. Este control establecerá un rango de valores que la situará o no en el peso correcto”, expresa Ascencio. 

Si la embarazada tiene sobrepeso, se le recomendarán alimentos altos en nutrientes (minerales, y vitaminas con buen equilibrio de carbohidratos), pero no tan altos calóricamente.