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La doctora Cristian Haydee Morales es nicaragüense, pero casi la mitad de sus 38 años los vivió en Cuba, país donde a los 18 años llegó como becaria a estudiar medicina y en el que por 16 años encontró motivos para quedarse, hasta que regresó a Nicaragua, no solo graduada como médico general, sino como especialista en gastroenterología.

Nunca estuvo desvinculada de su tierra natal, pues de vez en cuando venía de vacaciones a visitar a su familia.

Morales recuerda que estudiando en la isla se enamoró y se casó con un cubano, del que ahora tiene 3 hijos, que son su mayor tesoro. Desde el año pasado, la doctora Morales trabaja en la Clínica del Hígado, junto al doctor Sergio López, cirujano hepatobiliar y director de este consultorio de especialidades. La doctora se define como una mujer alegre, con espíritu de superación y siempre optimista.

¿Qué casos atiende en la clínica?

Atiendo todo lo que tiene que ver con enfermedades gastrointestinales, desde la boca hasta el ano, incluyendo el hígado, vesícula biliar, diagnósticos, endoscopias superior e inferior, que son las gastroscopias y las colonoscopias, entre otros. Las consultas más frecuentes son los casos de pacientes con enfermedades por reflujo gastroesofágico (el cual va en aumento), síndrome de intestino irritable, gastritis y otras enfermedades del tubo digestivo, el estómago y  el colon.

¿Cómo podemos entender qué es el reflujo?

En la enfermedad por reflujo existen factores por daños motores del esófago, el cual es un tubo muscular por donde pasa el alimento, después llega al estómago, pero entre el esófago y el estómago existe un esfínter, en realidad el estómago tiene dos esfínter, el superior y el inferior. El esfínter que une el esófago con el estómago se abre o está hipotónico, pierde su tonicidad, pasa el ácido del estómago hacia el esófago y la mucosa del estómago no está preparada para ese ácido, y a eso es lo que se llama reflujo.

¿Por qué van en aumento los casos de reflujos?

Porque hay muchos factores, sobre todo los malos hábitos alimenticios, también está relacionado con el helicobacter pylori, que es una bacteria que se aloja en el estómago y que muchas veces empeora los cuadros de reflujo, es una enfermedad frecuente, molesta, difícil de tratar porque es multifactorial, influye la dieta, el estrés y otros factores.  

¿Qué daños puede provocar el reflujo?

El hecho de que pase ese ácido hacia el esófago puede provocar una lesión  premaligna que se llama esófago de barret, primero hay una esofagitis, es una lesión, un factor de riesgo, una enfermedad de reflujo puede llegar a desarrollar un cáncer de esófago.

¿Qué medidas básicas se deben tomar en caso de reflujo?

Lo primero es elevar la cabecera de la cama, de 15 a 20 cm, no poner almohadas, porque lo importante es elevar el tronco, no la cabeza, para evitar que el ácido refluya. Evitar ciertos alimentos que pueden incidir en el reflujo como: el café, chocolate, gaseosa, comidas muy frías o muy calientes, chile, no comer ayote ni zanahoria  porque contienen caroteno, el cual hace que se dilate el esfínter esofágico con más facilidad y aumente el reflujo.

¿Qué la motivó a estudiar medicina?

Yo perdí a mi papá a los 6 meses de nacida y parece que la medicina me la inculcaron, porque siempre escuchaba que mi papá era doctor, entonces crecí con esa idea de ser médico, pero cuando terminé secundaria no estudié medicina, sino administración turística y hotelera un año, pero eso no era lo mío, así que hice el examen en la UNAN para estudiar medicina y fue cuando me salió la oportunidad de la beca para ir a estudiar a Cuba.

¿De dónde le vino la idea de probar con el turismo?

No sé  sinceramente,  hay  cosas en la mente de una  joven  de tan solo 17 años,  recién salida del bachillerato, que a veces no sabés ni lo que querés, y decidí hacerlo así,  pero eso no era lo que quería.

¿Cuál considera que es su mayor logro hasta el momento?

Uno de los mayores logros ha sido poder concluir la especialidad, porque  tuve miles de dificultades, era difícil, por los turnos, se me enfermaban los niños, pero gracias a Dios tuve la ayuda de la familia del papá de mis hijos, ese ha sido un logro, además de la llegada de mis hijos.

¿Cómo evita el estrés?

Tengo muy poco tiempo para divertirme, mi mamá está en silla de ruedas, es una situación muy  difícil, tengo que ayudar a mi hermana con ella, el cuido de mis hijos, cuando puedo los llevo al parque, damos una vuelta en la cuadra, hay que buscar cómo distraerse.

¿Cuál es su pasatiempo preferido?

Me gusta leer y escuchar música, pero entre la música y leer, prefiero leer. Además, me gusta bailar, pero me tocó un cubano patón, que no baila, no sé si lo hago bien o mal, pero a mí me gusta bailar de todo.

¿Cuál ha sido la decisión más difícil  que ha tomado en su vida?

La separación de mi familia cuando me fui, fue la decisión más difícil que he tomado, porque nunca me había separado de mi mamá ni de mis hermanas.

En pocas palabras,  ¿cómo se define usted?

Soy una mujer fuerte, luchadora, muy sincera, a veces quizás demasiado, me gusta que la gente me hable de frente y claro, aunque eso me ha traído problemas, mi mamá me decía que midiera mi lengua.

¿Qué la pone de mal humor?

Me pongo furiosa con mucha facilidad si las cosas no me salen bien, que a veces las personas en los lugares públicos no te atiendan como debe ser.

¿Y qué le  hace reír?

Me río con facilidad, me gusta reírme. Las bandidencias de mis hijos me hacen reír, sus  ocurrencias y me gustan las películas chistosas.