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A veces por cuestiones de falta de tiempo o por tener mucha hambre terminamos tragando, esto hace que no pongamos en práctica una adecuada masticación de los alimentos. Comer tranquilamente, sin ver la televisión y siendo conscientes de lo que comemos influye directamente en nuestra salud y también en nuestro estado de ánimo.

De acuerdo con una información compartida en el sitio web Agenda Salud, se recomienda masticar los alimentos unas 30 veces antes de tragarlos, ya que si lo hacemos de esta manera, como resultado final, obtendremos que comeremos mucho menos. Esto se debe a que el hambre que sentimos va declinando y nos saciamos más rápido.

Nuestro cerebro tarda unos 20 minutos en indicarnos que estamos saciados. Así pues, si comemos rápidamente, estas sustancias no aparecerán y no nos sentiremos saciados. Por eso siempre nos dicen que si comemos rápido, tardamos más en llenarnos y comemos mucho más de la cuenta. Lo ideal es tomar nuestro tiempo para disfrutar la comida y para masticar lentamente, saboreando aquello que tenemos en el plato. Un consejo: intentar comer en 20-30 minutos, no menos. Seguir esta indicación nos ayudará también a tener un mejor control de nuestro peso, mantenernos saludables, lo que puede evitarnos ser propensos a algunos tipos de enfermedades por sobrepeso u obesidad.

Importante

Cuando masticamos más veces, ayudamos a procesar lo que estamos comiendo. Es decir, cuanto más trituramos el alimento, más ayudamos y facilitamos su digestión. Por lo tanto, restamos trabajo al intestino, además de ayudar a nuestro páncreas a prepararse para la secreción de enzimas y bicarbonato, muy importantes para hacer la digestión.

Consejos

Al momento de alimentarnos y estar masticando, hay que dejar los cubiertos a los lados o sobre el plato sin la intención de continuar con otro trozo antes de que no hayamos masticado bien y con calma. También, tenemos que establecer un lugar para comer desconectado de la televisión, la computadora, tableta, teléfono inteligente o cualquier otra cosa que te distraiga, poniendo atención a lo que comamos y hacerlo con calma. Ir comiendo de pequeños pedazos o trozos nos ayuda a masticar mejor los alimentos. Recordá no beber líquidos durante las comidas, esto debés hacerlo hasta media hora antes o dos horas después.