Paula Andrea Arce de Chamorro
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La hidratación durante el verano es fundamental, ¿Sabés por qué?

Nuestro cuerpo realiza todas sus reacciones químicas en presencia de agua.

La piel por ser una de las barreras importantes del organismo nos protege mejor del medio ambiente si está hidratada.

Nuestro sistema excretor o los riñones funcionan con mayor eficiencia y estarán más sanos si reciben una buena cantidad de agua y por último el intestino puede eliminar sus desechos con mayor facilidad cuando se está bien hidratado.

La deshidratación en esta época de calor causa sequedad en la piel, puede ocasionar elevación de la presión arterial afectando nuestro corazón y generando condiciones que pueden ser graves, los riñones estarán agredidos por la falta de líquido y se incrementan los problemas severos de estreñimiento.

Una forma fácil de saber si estás hidratado es vigilar la textura de la piel, el color de la orina (lo ideal es que esté clara, pero no amarilla concentrada y fuerte) y la sensación de sed, cuando sentimos sed nuestro cuerpo está corto de aporte de líquidos y los está necesitando a gritos, así que atiende estas señales y asegura un adecuado consumo de líquido.

Durante la época de calor debés tener en cuenta:

Mantené un consumo adecuado de líquidos que ayuden a hidratar, 2.5 a 3 litros en el día libres de azúcar es lo ideal, el agua puede saborizarse de forma natural con gotas de limón, cáscaras de frutas, rodajas de frutas, hojitas de especies como hierbabuena, menta, jengibre entre otros.

Recuerda que los jugos, frescos, bebidas gaseosas o enlatadas podrán tener una base de agua, pero realmente no son ideales para cumplir con la función de hidratación y por otro lado aportan gran cantidad de calorías y azúcares.

Solo en caso de sudoración profusa podemos utilizar ocasionalmente y con moderación las bebidas hidratantes hechas para deportistas que aportan agua y también un poco de sodio y de potasio que van a ayudar a reemplazar los electrolitos perdidos por el sudor.

Durante el verano debés también vigilar el consumo de sal, pues si incrementamos la cantidad de alimentos salados que consumimos como los embutidos , enlatados, chiverías, frituras que se consumen como snack,  los quesos salados y la sal que se les coloca a las frutas, los niveles de sodio en sangre se elevan, esto combinado con la sudoración ocasionada por el calor agudiza la elevación del sodio y el cuerpo lo percibe como falta de líquido en el organismo y compensa sacando agua de las células, estas se deshidratan alterando su funcionamiento. Se dispara entonces la señal de la sed que puede llegar a ser muy intensa y que lo que busca es asegurar una buena ingesta de líquidos para alcanzar de nuevo el equilibrio.

Para tener un verano saludable es necesario hidratarse bien, consumiendo altas cantidades de agua y controlando el consumo de sal y alimentos salados en la alimentación.