•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Todas las mujeres somos capaces de identificar nuestras fortalezas y debilidades, y conforme a los resultados, explotar lo positivo y cambiar aquello que no nos es tan placentero. ¿Complejos?, más de algunos tendremos todas, y ante ello, la psicóloga, capacitadora y oradora motivacional, Paola Marchena, aconseja que para contrarrestarlo, es necesario trabajar y fortalecer nuestra mente y tener una opinión personal satisfactoria de nosotras mismas, encontrar el valor que nos define.

Como la belleza es subjetiva, ¿es por eso que las mujeres tienen parámetros diferentes para definirla?

Así es. El concepto de belleza varía de mujer a mujer y se encuentra mediado por los modelos sociales y las preferencias personales. 

¿Por qué las mujeres en su mayoría ven algo más maravilloso en otras antes de verlo en ellas mismas?

Existe una tendencia muy marcada a compararse en rasgos y habilidades con otras personas desde la niñez, en esta etapa de la vida, esto es necesario para la conformación del autoconcepto, es decir, para la consolidación de la opinión que una persona tiene acerca de sí misma. Sin embargo, paralelo al proceso de comparación con los otros, es necesario, descubrir las propias fortalezas y autoafirmarlas. Si esto no ocurre, la persona no logrará conformar saludablemente su identidad y sus interpretaciones sobre la realidad externa, su rendimiento, expectativas y motivación pueden distorsionarse o ser inadecuadas. 

¿Será que la culpa de este problema la tiene el autoestima?

En parte es así, es decir, el autoconcepto y el autoestima tienen una relación muy estrecha, de tal manera que si el autoconcepto de la mujer es realista y positivo, su autoestima será adecuada y viceversa. El autoestima se refiere al juicio de valor sobre sí mismo. Ocasionalmente, el referente para evaluar el valor del sí mismo, suelen ser las otras personas, sin embargo, las comparaciones no siempre son convenientes, simplemente, porque somos distintos, contamos con edades diferentes, tenemos diversas historias, poseemos múltiples cualidades y no se admiten comparaciones.

El manejo y mejora de la imagen personal , ¿ayudaría a nutrir de forma positiva nuestra valoración? 

Realizar ciertos cambios en la apariencia personal puede contribuir a elevar la valoración personal, pero hay excepciones a la regla, a veces, el afán por mejorar la apariencia física, responde a un sentimiento interno de poca valía personal y con el objetivo de compensar esta sensación, se procede a realizar toda una serie de cambios externos para proyectar una falsa sensación de seguridad. 

Con estas acciones, la percepción negativa de sí mismo no cambia y adicionalmente, hay consecuencias desfavorables en otros planos, en nuestra economía por ejemplo, al gastar de más y endeudarse en ropa y tratamientos estéticos. 

Para superar nuestros complejos, ¿la sanación debe ser trabajada desde nuestro interior?

Definitivamente, los cambios deben de ser en todas las esferas, desde adentro y desde afuera. Partiendo de la identificación de las propias fortalezas con el objetivo de apoyarse en estas y superar las debilidades. Asimismo, si el sentimiento relacionado con la valía personal es muy desfavorable y afecta significativamente nuestra funcionabilidad en la vida cotidiana causando mucho malestar, será necesario el apoyo de un profesional. 

Más allá de la imagen física, ¿cómo podemos causar impacto a nuestro alrededor para proyectar seguridad?

Explotando nuestras fortalezas y cualidades, haciendo uso de nuestro lenguaje no verbal para proyectar nuestra seguridad, utilizando nuestros recursos de apoyo para salir adelante (mamá, papá, pareja, hijos/as, amistades), evitando las comparaciones que no traen ningún provecho y únicamente causan malestar, aprendiendo y desarrollando nuevas habilidades y destrezas, superándonos cada día a nosotras mismas, y siendo felices con quienes somos —pero no conformes— para así poder transformar con satisfacción nuestra realidad.

Consejos para reforzar el autoestima

1. Valorá cada día aquellos logros que has realizado.  

2. Defendé tus derechos asertivos por ejemplo, decí “no” cuando lo deseás, no asumás la responsabilidad del malestar o bienestar ajeno. 

3. Si alguien te critica pregunta a qué se refiere y si no estás de acuerdo, ¡defendete!. 

4. Tené en cuenta que todo el mundo comete errores, no te castigués por cometerlos vos.

5. Permitite reconocerte y valorar los buenos sentimientos de tu interior.