Paula Andrea Arce de Chamorro
  •   Managua, Nicaragua  |
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Con motivo de la celebración del Día de las Madres, me parece oportuno hacer claridad sobre la necesidad de reevaluar nuestro papel de madres y valorar si debemos entrar o no en el mundo de lo fit.

Para empezar,  estar o ser una persona fit hace referencia a un estilo de vida que permite verse bien, comer bien, estar en buena forma y atlética, es decir saludable… Todo esto suena muy bien mientras no se pierda la perspectiva de las cosas. Ser una madre fit no debe llevarnos al extremo de hacernos olvidar que aparte de trabajar por un bienestar físico debemos buscar un bienestar integral, o sea del cuerpo no físico, de la mente, de nuestro espíritu. Lograr un bienestar integral es necesario para sentirnos completas y bien. 

Ser una madre fit que prioriza solo la parte física puede generar conceptos y creencias en sus hijos que podrían ser contraproducentes. Hablar a tus hijos (as)  solo de ejercicio, batidos de proteína, masa muscular, dietas, carbohidratos y calorías, y de estar gorda o con rollitos o llantas por aquí o por acá los envuelve en un mundo de buscar un ideal físico que de pronto la genética no les permitirá alcanzar y esto va a generar frustración. Enfocar la vida fit de esta forma puede generar grandes problemas de autoestima, sobre todo en las hijas, van a desarrollarse priorizando solo la parte física, viviendo en restricciones permanentes, valorando solo lo físico y olvidándose de que lo importante es lo que hagan, lo que sean y que busquen tener una vida sana, que disfruten la comida nutritiva que consumen, que coman sin tener culpa, que acepten su cuerpo y que sean libres y felices lejos de los estándares a veces equivocados que la sociedad y el mundo actual les impone.

Disfruta ser una madre fit y siente orgullo de establecer un estilo de vida sana para cuidarte, pero no solo para verte mejor, recuerda: 

El ejemplo es edificante: Si la mamá come de forma saludable, la familia lo hará de la misma manera. Si la madre hace ejercicio y busca espacio para ejercitarse, sus hijos aprenderán la importancia de la actividad física para tener buena salud. Los hijos aprenden más de lo que ven que de lo que se les dice, por esto el crecimiento integral es indispensable.

La madre feliz trasmite seguridad a sus hijos. Si quieres tener hijos felices debes ser una madre feliz, dedica tiempo a tus hobbies, disfruta tu trabajo, busca cómo tener tiempo libre,  la felicidad está dentro de ti, lucha para que nada la empañe. 

El estilo de vida sana y lo fit que puedas ser no puede ser la mayor ni la única  prioridad en tu vida. Debes ser una madre libre que viva tranquila, conforme con las características propias de su cuerpo, aceptando de forma objetiva los cambios propios de la edad.