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El climaterio comprende una etapa de muchos años, desde que la mujer es aptamente capacitada para la reproducción (inicio de la actividad menstrual) hasta que ella pierde dicha capacidad. El climaterio se divide en tres etapas: premenopausia, menopausia y posmenopausia. A lo largo de todo ese tiempo, la mujer experimenta una pérdida gradual y progresiva de la actividad ovárica con la consecuente disminución de estrógenos, lo que da lugar a manifestaciones clínicas denominadas en su conjunto como síndrome climatérico, según el doctor Ahmed Chávez, coordinador de visita médica de Laboratorios Panzyma.

Cuando la mujer está próxima en llegar a la menopausia (período premenopáusico), es común que empiece a sentir alteraciones que tienen que ver con las caídas de las hormonas sexuales femeninas, como son el estrógeno y la progesterona, cuyas hormonas se producen en los ovarios. Entre los síntomas que achacan a las mujeres en este período, sobresalen: alteración en los ritmos de sangrado, migraña, fallos en la memoria, estados depresivos, insomnio, bochornos (sensaciones de calor insoportables a nivel de pecho, cuello y cara), sudoración intensa, cambios en la piel (resequedad, pérdida de elasticidad), caída del cabello, dolores articulares, disminución del tamaño de las mamas y la elasticidad vaginal, y la pérdida de su lubricación.

Una solución amigable

Esta etapa que inicia más allá de los 50 años, aunque hay casos de menopausia precoz antes de los 45 años, por fortuna tiene una forma de tratarse para que las mujeres puedan asimilar los cambios de una manera más natural. Se trata del tratamiento Clibon, de Laboratorio Panzyma, el cual está formulado con la combinación 17 – β – estradiol (1 mg) más noretindrona acetato (0.5 mg); esto es la composición de estrógenos y progestágeno, que en síntesis busca instaurar el equilibrio de las hormonas de la mujer antes de que entre en la menopausia. Lo indicado es que la mujer tome una tableta al día por períodos consecutivos de 28 días, y una vez terminado el sobre, comience nuevamente el ciclo. Sin embargo, cada cierto tiempo con la mejora de la sintomatología el médico siempre hace un seguimiento a la terapia. El sobre de tabletas ronda los 200 córdobas.

“Este medicamento sirve para evitar todas las complicaciones y consecuencias de la falta de hormonas en esta atapa de la mujer, como pueden ser la  osteoporosis y el alzhéimer. Cuando se consumen, ella empieza a notar otra vez un aumento del impulso sexual, lubricación vaginal, cesan las migrañas y las infecciones urinarias  a repetición, se duerme mucho mejor, el humor es más agradable y, en general, la mujer siente un completo bienestar”, asegura Chávez.

Esta combinación es muy importante porque pueden tomarla tanto mujeres que tengan su útero como féminas histerectomizadas. No involucra ningún efecto adverso como lo pueden hacer otras terapias de reemplazo hormonal, que solo tienen como componente el estrógeno, el cual puede producir un desequilibrio proliferativo, a nivel del útero, lo que puede ser adverso en mujeres que tienen antecedentes familiares o personales de cáncer. De ahí que se recomiendan las terapias combinadas como Clibon, porque mantienen el equilibrio del tejido del útero.

Todo medicamento hormonal tiene que ser valorado previamente por un especialista, porque a veces la mujer puede tener antecedentes de problemas circulatorios, de trombosis venosa, cáncer, entre otras patologías. Lo ideal es ver el riesgo-beneficio, de este tipo de tratamiento. Clibon lo que pretende es mejorar la calidad de vida de la paciente.