•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Desde octubre, empezamos a ver que está por acabarse el año. A algunos les da por hacer las llamadas “dietas milagrosas”, a ver si les queda el atuendo para Navidad; a otros, por dejar a un lado lo que tenga que ver con ejercicios o comida saludable.

 ¿Echamos todo por la borda o nos mantenemos? Y si nunca comenzamos… ¿mejor iniciamos en enero? Todo está en el compromiso que tengas contigo mismo, con tu cuerpo y tu salud. Si estás comprometido, entonces vamos bien.

Tú, que quieres iniciar todo en enero, seguramente tus deseos navideños se irán en tener unos kilos (libras) menos. Sin embargo, te invito a que reflexiones por un momento: por ejemplo, si tienes unos 10 kg de más y te propones  bajar aproximadamente 4 kg antes de que comience “lo bueno”, que normalmente es para 24 y 31 de diciembre, lo más probable es que llegues a enero solo con 8 kg de más.

Quizás pienses “ellas no saben de matemáticas, 10 kg menos 4 kg son 6 kg”, sí, lo sabemos, pero lo más probable es que comiences el año con 8 kg de más porque subiste 2 kg en las fiestas decembrinas. Entonces imagínate, si no hubieses bajado esos dos kilos antes, ¿con cuántos llegas a enero? Los deseos de Año Nuevo podrían aumentar.

 Si inicias hoy, a unas semanas de Navidad, te aseguro que no vas a comerte hasta las sobras de la abuela porque, de forma natural, vas midiendo las porciones y le creas un hábito a tu cuerpo que te hace decir  “ya es suficiente”.

La vida es un equilibrio

Somos fiel al principio de que la vida hay que llevarla en equilibrio: no podemos comer pescado todos los días o tomar gaseosas todos los días (pensándolo bien, la gaseosa sí deberíamos eliminarla por completo). Hagamos mejor el ejemplo con la pizza: una vez cada cierto tiempo no nos hace daño.

 En mi opinión, muchas de las comidas no saludables que consumimos lo hacemos por conductas aprendidas, es decir, decimos que no podemos vivir sin la gaseosa (por no colocar una marca en específico), pero si nunca hubiese salido al mercado, ¿qué tomarías? En ocasiones, la gaseosa es más económica que el agua, pero cuando te enfermas, ¿qué es más económico, la gaseosa o la consulta médica?

También hay quienes dicen “no me gusta tal vegetal” o “no me gustan las ensaladas”,  pero muchos de esos casos son porque no tuvieron la educación nutricional en casa: si a mamá o a papá no les gusta, no se lo dan  a los hijos y así ellos, al crecer, solo repiten “no me gusta”, pero ¿cómo sabes si no lo has comido?

Sabemos que diciembre es tiempo de disfrutar en familia, con los amigos, salidas. Eso implica comidas fuera de casa, alcohol, etc. Un trago no le hace mal a nadie, pero, por ejemplo, si vas a beber, entonces cuida mucho más lo que comes ese día.

Consume alimentos que dan más saciedad y con un menor índice glucémico (es decir, que eleven lentamente el azúcar en la sangre). Esto se logra al incorporar a nuestra dieta alimentos ricos en fibra y agua, como las verduras, las frutas y los cereales integrales, así como alimentos proteicos, como las carnes magras y claras de huevo.

 Hidrátate (con agua) antes, durante y después de la salida. Debemos saber que el alcohol no nos aporta nada más que calorías vacías, es decir, aquellas que nos dan muchas calorías y que no tienen valor nutricional. Por eso, la recomendación es consumir un vaso con agua después de cada trago. También puedes colocarte “metas”, por ejemplo, “si antes eran 4 tragos, ahora me tomaré 2”. Nota: si vas a tomar, modérate y mucho más si estás conduciendo.

La idea es que busques un equilibrio entre la comida, las bebidas y, aunque no lo crean, los trasnoches: alguien que no duerme sus horas completas, al día siguiente el cuerpo le pedirá comida, y sobre todo las que sean más grasosas, ya que necesitará energía para mantenerse activo después de la salidita. 

Por eso, te sugerimos que el día posterior a una fiesta, mantengas una alimentación liviana y rica en líquidos, té de hierbas, frutas, verduras, lácteos descremados y carnes magras; evita realizar ayunos antes y después de las celebraciones, ya que alteran el metabolismo y propician el descontrol alimentario.

 Te invitamos a que no dejes para mañana lo que puedes iniciar el día de hoy. Aunque lo veas difícil, no lo es, todo es cuestión de proponértelo. ¿Por qué iniciar una rutina de ejercicios un lunes, si bien lo puedes hacer un jueves? Entonces, ¿por qué comenzar una vida más saludable en 2018, si podemos iniciarla ¡ahora!? Dile al año 2018 “¡bienvenido, estoy listo para mucho más!” 

* Blogueras del sitio web Pégate al Fitness