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Los diviesos, como popularmente son conocidos, son en realidad una enfermedad dermatológica llamada forunculosis.

La doctora Tania Teller, dermatóloga de Clínica Modermis, refiere que la forunculosis es una nodulación inflamatoria que involucra al folículo piloso con un pequeño absceso que se extiende a través de las capas de la dermis y es causada por la bacteria gram positivo Sthaphilococcus Aureus (SA) y su variante metiloresistente (MRSA).

El Sthaphilococcus Aureus es un comensal presente en la piel y en mucosas, y el ser humano es un reservorio predominante.

“Aproximadamente el 30% de adultos sanos ha sido colonizado por S. Aureus en algún momento de su vida y el principal sitio de colonización son las narinas nasales aunque también se puede encontrar en la faringe, tracto gastrointestinal y en región perineal en menor frecuencia. Por otro lado, la infección de origen endógeno es más frecuente que de origen exógeno. El principal factor de riesgo para forunculosis es el contacto directo con individuos infectados, familiares cercanos y personal de salud”, señala Teller. 

Por otro lado, resalta que existen poblaciones con mayor riesgo de MRSA en que las condiciones de higiene son bajas, como prisioneros, drogadictos, atletas, etc. “Características individuales pueden predisponer a la recurrencia como la colonización nasal de SA, historia familiar, anemia por deficiencia de hierro, hospitalización previa, pobre higiene personal, diabéticos y uso de antibióticos previos”, advierte. 

Tratamiento

La dermatóloga explica que el forúnculo comienza como un nódulo folículo concéntrico duro, rojizo y sensible en la piel pilosa, que aumenta de tamaño, se vuelve doloroso y fluctuante después de varios días (se forma un absceso). Más tarde se rompe, con secreción de pus. Luego de días a semanas el dolor cede y el enrojecimiento y edema disminuyen. Además, aclaró que este puede aparecer en cualquier parte del cuerpo, principalmente en la cara, el cuello, las axilas, los glúteos y en los miembros inferiores.

El manejo se basa en el drenaje por medio de una incisión simple en aquellos casos en que el absceso es menor de 5 cm. En aquellos casos en que es mayor de 5 cm, hay fiebre, se debe indicar antibióticos sistémicos, descolonización y descontaminación. “La descontaminación está dirigida al paciente donde se recomienda el lavado de manos y cuerpo con jabón antiséptico que contenga clorhexidina. La descolonización consiste en la erradicación del S. Aureus, para lo cual se ha propuesto el uso de antibiótico local. Además se pueden utilizar compresas calientes que promueven la maduración, drenaje y resolución de furúnculo simple o único. 

La doctora Teller señaló que hay que recordar que la atención oportuna de la forunculosis evitará complicaciones como una cicatriz en el sitio afectado.

“Para evitar la recurrencia de este tipo de afección se recomienda: seguir una terapia local en las zonas vulnerables y mantener los cuidados higiénicos citados. Igualmente, estar muy al pendiente de los factores favorecedores, díganse traumatismos locales, sustancias irritantes, depilado, sudoración excesiva, falta de higiene, obesidad y diabetes, entre otros”, finalizó la especialista.