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La Accesibilidad y Continuidad de la Atención de Salud es un sistema integrado de servicios de salud y niveles de atención a cargo de un equipo multidisciplinario de profesionales competentes, los que coordinan los servicios disponibles proporcionados al paciente dentro del hospital, desde su admisión hasta su alta. 

Este concepto forma parte de los estándares de calidad del Hospital Vivian Pellas (HVP), certificado por la Joint Commission International (JCI), que garantiza a los pacientes una continuidad de la atención en la que todas las estructuras administrativas y sanitarias de la institución están alineadas para hacer coincidir correctamente las necesidades del paciente con los servicios que ofrece el hospital. 

El objetivo del HVP en el cumplimiento de este estándar, es proporcionar al paciente los mejores resultados en la atención recibida, haciendo un uso eficiente de los recursos con los que cuenta. Desde la admisión, hasta el alta y traslado a su domicilio o a otro centro médico, el paciente está respaldado por un sistema que funciona coordinadamente en cada nivel de atención que recibe.

El Triage como criterio de admisión

Cada paciente que ingresa a emergencias del hospital es valorado inicialmente por una enfermera especializada, quien evalúa la gravedad del paciente para brindar una atención según sus necesidades, siempre priorizando los que tienen en riesgo su vida.

En el caso de las urgencias médicas, el “Vivian Pellas” implementa el método de Triage, uno de los avances más significativos en la atención de emergencias, ya que permite al personal médico y de enfermería clasificar adecuadamente el nivel de su emergencia para así atender de forma precisa, según gravedad de síntomas y signos vitales.

“Con este método atendemos a los pacientes que llegan a emergencias por orden de prioridad según el nivel de emergencia, en vez de por el orden de llegada. Esto nos permite evitar complicaciones en pacientes delicados que dependen de segundos para salvar su vida”, explica Nejama Bustos, jefa de Enfermería de Emergencias del HVP. 

“Nuestros pacientes podrán observar, al llegar a Emergencias del Hospital, que en la entrada hay un puesto donde una enfermera especializada, quien es la primera en examinar el estado del paciente y de acuerdo al resultado se privilegia su atención, según sus necesidades”, agrega.

Para realizar esta clasificación, el HVP pone en práctica un reconocido sistema internacional de clasificación de 5 Niveles de Gravedad:

Nivel 1. El paciente precisa de atención médica de forma inmediata. El paciente entra directamente a Emergencia por una puerta doble, ya sea en la ambulancia o en camilla proporcionada por el HVP, desde su carro particular.

Nivel 2. Por la condición del paciente, la atención no debe retrasarse más de 10 minutos.

Nivel 3. Por la condición del paciente, la atención no debe retrasarse más de 30 minutos.

Nivel 4. Por la condición del paciente, la atención no debe retrasarse más de 1 hora.

Nivel 5. Por la condición del paciente, la atención no debe retrasarse más de 2 horas.

“Aunque en la Emergencia del Hospital Vivian Pellas hay un buen flujo en la atención de los pacientes, contamos con esa herramienta que nos permite juzgar eficientemente los casos que se nos presentan”, explica la enfermera Bustos.

Los códigos de emergencia en el HVP

Cuando un paciente en el nivel 1 ingresa por la Emergencia del Hospital, se activan dos clases de códigos que alertan sobre el tipo de padecimiento del paciente con el objetivo de que el personal se prepare según el protocolo establecido para estas urgencias.

El Código Blanco es un aviso para el personal requerido de que se está dando un caso de Accidente Cerebrovascular (ACV), que involucra a varios departamentos como Imagenología, Farmacia y Laboratorio, y especialistas de Neurociencias, ya que en estos casos cada segundo es vital para disminuir posibles secuelas.

El Código Amarillo indica que la cantidad de pacientes involucrados en la atención rebasa la capacidad del personal de Emergencia. Cuando se produce una llegada masiva de pacientes, este código se activa para que acuda el personal clínico disponible para colaborar en la atención.

El Código Azul es para casos de infartos. Como la supervivencia del paciente es cuestión de minutos, incluso las enfermeras que no trabajan en cuidados intensivos deben saber perfectamente cómo actuar en caso de código azul y cómo utilizar el equipo de reanimación.

“En el Hospital Vivian Pellas todo el personal clínico y administrativo está obligado a tener conocimiento de Reanimación Cardiopulmonar (RCP). En realidad, esta es una técnica que debería ser del dominio de la población en general”, dice la licenciada Bustos.

La admisión programada

Cuando un paciente es referido por su médico tratante para una hospitalización programada, el personal administrativo, en coordinación con el personal de atención de salud, están preparados para que su ingreso sea rápido y eficiente.

“Una vez que los datos del paciente han sido corroborados para la elaboración de su brazalete de identificación y se ha firmado el consentimiento administrativo, se traslada a su habitación”, señala Cynthia Vargas, jefa de Registro de Admisión del HVP.

Adicionalmente, el personal de Admisión hace entrega al paciente de un documento donde se establece, entre otros, su derecho a ser informado por el médico sobre cualquier tratamiento, intervención, diagnóstico o riesgos y a rechazar cualquier procedimiento conociendo las consecuencias que debe asumir bajo su responsabilidad.

En el plan de educación al paciente y/o familiares, el HVP entrega un formato en el que puedan llevar un inventario de cada servicio o medicamento recibido, a fin de que pueda cotejar su cuenta cuando se autorice el alta.

La jefa de Docencia y Calidad de Enfermería del Hospital Vivian Pellas, licenciada Josefa del Carmen Espinoza, da a conocer que cuando el paciente ingresa a su habitación, el personal de Enfermería a su cargo le da la bienvenida, verifica nuevamente su identidad, su historial clínico y el objetivo de su hospitalización.

“Antes de que el paciente sea trasladado a su habitación, se han verificado las condiciones óptimas de la pieza asignada, con controles de calidad para el ingreso. A todo personal clínico que recibe inducción se le educa en la capacidad de desarrollar la empatía, que le permitirá tratar al paciente como si fuera su familiar”, manifiesta la licenciada Espinoza.

Alta y traslado de pacientes

Cuando un paciente es dado de alta en el HVP, recibe una historia clínica completa que contiene un resumen de todos los diagnósticos significativos conocidos, alergias medicamentosas, medicación actualizada y cualquier procedimiento quirúrgico y hospitalización previa.

El personal médico y de enfermería informa al paciente sobre los cuidados que debe tener en su domicilio una vez que sea dado de alta y se detalla el seguimiento en la aplicación o toma de medicamentos. El médico tratante se mantiene en contacto con el paciente para conocer su evolución.

Si un paciente, ya estabilizado, debe ser trasladado a otro hospital para la continuación de la atención, el HVP informa a la institución de referencia sobre la condición del paciente y le proporciona la epicrisis completa, explica la emergencióloga del HVP, doctora Elena Cabrera.

El estándar Accesibilidad y Continuidad de la Atención de salud de la Joint Commission International (JCI), consta de 5 áreas de enfoque (Procesos de admisión, Continuidad de la atención, Alta y seguimiento de pacientes, Traslado y Transporte), los que tienen 23 estándares de calidad en la atención y seguridad del paciente y 103 elementos medibles, que el Hospital Vivian Pellas ha logrado cumplir exitosamente desde su primera acreditación en 2010.