•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Actualmente, la tendencia en los hospitales modernos es implementar programas de educación al paciente y su familia, con el objetivo de contribuir a la recuperación del paciente, de acuerdo a sus necesidades particulares. 

Para lograrlo se necesita de un equipo multidisciplinario que, de manera eficiente y estandarizada, logre impactar positivamente al paciente en su rehabilitación e incremente los conocimientos sobre su enfermedad para mejorar la toma de decisiones informadas.

Adicionalmente, el hospital debe identificar, proteger y promover los derechos de los pacientes mediante una comunicación efectiva que involucre a los familiares.

Tratamiento a través de la educación

Curar educando al paciente y a los familiares es una novedosa estrategia de tratamiento, que no solamente ayuda al paciente a sobreponerse a las circunstancias de la enfermedad, sino que también contribuye a su curación física y síquica, porque incrementa su comprensión sobre la atención que recibe y sus posibilidades de rehabilitación.

Según los estándares de la Joint Commission International (JCI), organismo acreditador con los más rigurosos parámetros internacionales en la seguridad y calidad en la atención de salud, señala que los hospitales deben estimular la participación de los pacientes en la toma de decisiones sobre su cuidado. 

El historial clínico de un paciente es una información valiosa para informarse sobre su estado, ya que es un formato estandarizado que incluye datos desde su ingreso hasta el alta, lo que le permitirá conocer en detalle las valoraciones médicas; resultados de laboratorio e imagenología; diagnóstico, tratamiento y seguimiento.

“Para estandarizar este proceso de educación, en nuestro hospital identificamos a la población vulnerable que necesita un plan especial que facilite la enseñanza o información requerida de acuerdo a las necesidades identificadas (idioma extranjero, discapacitados, niños y ancianos, entre otros) por el médico tratante y por el personal de enfermería, que realiza la valoración inicial, según la edad del paciente”, da a conocer la licenciada Josefa Espinoza, jefa de Docencia de Enfermería del Hospital Vivian Pellas (HVP).

“Una vez que identificamos las necesidades del paciente, elaboramos planes de cuidado integral con actividades propias de enfermería, en apoyo a la recuperación del paciente”, agrega la licenciada Espinoza.

Por ejemplo, si el personal de enfermería observa que un paciente tiene riesgo de sufrir una caída, se le informa la mejor manera de protegerse y los recursos con los que cuenta para evitar un accidente. La familia también es informada, a fin de que contribuya en el seguimiento a las normas establecidas por el hospital en estos casos.

De igual forma, el paciente y su familia reciben información sobre el tipo de cirugía que se practicará, los tratamientos planificados, las necesidades de atención previstas durante la hospitalización, alta y seguimiento posterior. El médico tratante y el personal de enfermería deben estar preparados para brindar esta educación en cada momento del proceso de atención al paciente.

La seguridad y calidad de atención, derecho primordial

Una atención segura y de calidad es el principal derecho de todo paciente, de ahí la importancia de que sea protagonista de su propia recuperación, ya que en algunos casos una acción u omisión puede traer consecuencias, por ejemplo, si no sigue las indicaciones del médico en relación con el tratamiento preescrito o si no informa previamente sobre una alergia a cualquier medicamento o tratamientos que trae de la casa.

La educación del paciente y de su familia, de acuerdo a los estándares de la JCI, incluye información sobre el uso seguro de medicamentos y del equipamiento médico, así como sobre interacciones potenciales entre medicamentos y alimentos, orientación nutricional, gestión del dolor y técnicas de rehabilitación.

Estrategias de educación en el HVP

Ann Downs, educadora de pacientes y familiares del HVP, da a conocer las diferentes estrategias que se desarrollan en este centro para preparar al paciente y a sus familiares a contribuir al éxito del tratamiento y una pronta recuperación.

“Nosotros nos auxiliamos con diferentes herramientas y estrategias para poder comunicarnos con nuestros pacientes. En algunos casos tenemos pacientes en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), que no pueden hablar porque están entubados, entonces nos valemos de pictografías para saber de qué manera podemos ayudarles, si tienen hambre, frío o si necesitan hablar con su doctor”, explica la licenciada Downs.

Además de brochure y gráficos con la escala del dolor, el personal de enfermería enseña a los pacientes y familiares a realizar exámenes de glucosa y el uso correcto de equipos auxiliares como sillas de ruedas, andadores, muletas y otros.

“Lo que se pretende es preparar al paciente para su alta y en particular a los familiares de pacientes que han sufrido un Accidente Cerebrovascular (ACV) y no pueden valerse por sí mismos”, indica.

Educando a la comunidad

La promoción de la salud y los buenos hábitos para un estilo de vida saludable entre la comunidad es una apuesta cada vez más extendida en los hospitales, con el objetivo de conseguir que la población tenga la capacidad de controlar, mejorar y tomar decisiones correctas para prevenir enfermedades y para un mejor manejo de las mismas.

Vania Soza, gerente de Atención al Cliente del HVP, señala que esta institución hospitalaria cuenta con un Programa de Educación a la Comunidad, mediante el cual se desarrollan diferentes actividades orientadas a pacientes que padecen enfermedades crónicas, así como campañas dirigidas a la población en general para prevenir sobre enfermedades contagiosas o para informar sobre el manejo del estrés con técnicas de relajación, entre otros temas.

“Hemos desarrollado talleres de alimentación para diabéticos, impartidos por nuestro chef, especialista en nutrición para este tipo de pacientes, en los que participan los familiares. Se les enseña a hacer los platos, se les indica qué productos deben seleccionar y se les imprimen las recetas para que la parte teórica se acompañe con la experiencia práctica”, explica la licenciada Soza.

Además de promocionar hábitos saludables como el autoexamen para la prevención del cáncer de mama, el HVP también realiza charlas en las empresas con las que suscribe convenios.

“El hospital brinda anualmente un paquete de charlas médicas a cargo de diferentes especialistas, con el objetivo de que los colaboradores de las empresas aprendan a prevenir y a manejar diversos problemas de salud, desde charlas sobre ergonomía para que adopten posturas correctas en sus escritorios, hasta temas más complejos como la diabetes, complicaciones cardíacas y otras”, explica Xochilt Vargas, ejecutiva de Convenios del HVP.

Quejas y reclamos

Es importante que el paciente haga respetar sus derechos, de la misma manera en que tiene el deber de respetar los derechos del personal clínico que le atiende y de las normas establecidas por el hospital para su seguridad y optimización del tratamiento que reciba. El cumplimiento de este requerimiento hace que el paciente, con la colaboración de su familia, sea aliado de su pronta recuperación.

Para facilitar la comunicación con el paciente, el HVP tiene todo un sistema para la recepción de reclamos y una estricta política de seguimiento a cualquier queja que presente un paciente o sus familiares.

“Estamos obligados a recibir la queja, analizarla para dar con la raíz de la falla y tomar las medidas necesarias para que no se repitan. No se trata simplemente de buscar culpables, sino encontrar soluciones que eviten inconvenientes a los pacientes, a los que se les debe ofrecer una explicación satisfactoria”, indica Vania Soza, gerente de Atención al Cliente del HVP.

Los derechos del paciente en etapa final de su vidad

Los estándares de la Joint Commission International incluyen la atención del paciente en su etapa final y el apoyo a la familia para enfrentar este momento, proveyendo el máximo confort y dignidad en esta etapa de la vida del paciente, brindando una atención eficiente, respetuosa y compasiva.

“El Hospital Vivian Pellas es el único hospital del país con el equipo más completo en manejo del dolor y cuidados paliativos del paciente terminal adulto. Somos un equipo interdisciplinario, encabezado por un especialista de acuerdo al tipo de enfermedad que enfrente el paciente, e integrado por sicólogos, nutricionistas, internistas y enfermeras especializadas en este tipo de pacientes”, expresa la doctora Nubia Olivares, especialista en Manejo del Dolor y Cuidados Paliativos del HVP.

Nuestro objetivo es que el paciente llegue al final de su vida sin dolor, porque, aunque de este mundo todos nos vamos a ir, lo que estos pacientes no quieren es sufrir y piden ayuda para morir sin angustia, ni dolor, ni ansiedad, que se despidan sin sufrimiento”, agrega.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus