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La Organización Mundial de la Salud (OMS) y diversos organismos especializados consideran que la salud de las mujeres durante los años reproductivos o fecundos (entre los 15 y los 49) es importante no solo para ellas mismas, sino porque también tiene repercusiones en la salud y el desarrollo de la siguiente generación. Durante ese período, muchos de los problemas de salud son exclusivos de las niñas y las mujeres. Por ejemplo, las complicaciones del embarazo y el parto son la causa principal de muerte en las mujeres de entre 15 y 19 años en los países en desarrollo.

“Las mujeres suelen vivir más que los hombres porque tienen ventajas biológicas y de comportamiento exclusivamente femeninos y solo las mujeres experimentan sus repercusiones negativas. Algunas, como el embarazo y el parto, no son enfermedades sino fenómenos biológicos y sociales, que entrañan riesgos para la salud y requieren asistencia sanitaria. Otros problemas afectan a hombres y mujeres por igual, pero tienen un efecto mayor o diferente en estas, que por lo tanto necesitan respuestas adaptadas específicamente a sus necesidades”, dice la OMS en su informe titulado “Las mujeres y la salud. Los datos de hoy, la agenda de mañana”

Este enfoque ha llevado a la asistencia de salud, privada y pública, a ofrecer servicios tecnológicos y multidisciplinarios adecuados a las necesidades de la mujer. En particular, la ginecología y obstetricia actual y diferentes subespecialidades relacionadas, abordan a la mujer no solamente en su rol reproductivo, sino también acompañándola en cada etapa de su vida para que su aporte productivo y creativo no se vea interrumpido por dolencias que le son propias y que deben tener un cuidado específico.

Atención más segura y de mayor calidad

El doctor Juan José Lugo, jefe del Departamento de Ginecología y Obstetricia del Hospital Vivian Pellas (HVP), indica que la experiencia y la diversidad de especialidades de los médicos y la tecnología actual, hacen que la atención de la mujer sea más segura y de mayor calidad que hace una década.

El especialista indica que entre las subespecialidades que le dan un gran apoyo a la ginecología y obstetricia está la perinatología que es una especialidad dedicada al cuidado de embarazos de alto riesgo en diabéticas, embarazos múltiples, hipertensas, entre otros; la uro-ginecología que atiende los problemas de vejiga caída, incontinencia urinaria, que afecta a un buen porcentaje de mujeres de tercera edad; la gineco-oncología que ve los cánceres propios de la mujer, como el de mamas, que es un flagelo, ya que entre un 10 a un 15 por ciento de la mujeres, independiente de su raza o cualquier otra condición, tendrá algún tumor en su vida; la neonatología que cuida de los niños recién nacidos y muy importante, el tema de la fertilidad que se ha desarrollado muchísimo apoyando a las familias.

“Para mí es un orgullo decir que en el HVP es vanguardia en el tema de ginecología y obstetricia, contamos con todas estas especialidades, ya que siempre nos hemos esmerado en tener los mejores médicos, en mejorar nuestro servicio dándole mucha seguridad a nuestros pacientes y en cómo darle calidad al nacimiento de un bebé”, expresa el doctor Lugo.

“Desde la adolescencia hasta la menopausia, nuestros médicos le ayudan mucho a la mujer en todas sus etapas, con el apoyo de imagenología de punta para indicarles el tratamiento adecuado, según su patología”, agrega.

15 por ciento de infertilidad en Nicaragua

El doctor Lugo da a conocer que de cada 100 parejas, 15 van a tener problemas de fertilidad, el 60 por ciento puede ser causa de la mujer y el 40 por ciento el hombre. “Muchas veces, a pesar de que los pacientes  se ven muy saludables los hombres tienen recuentos de espermatozoides muy bajos, en algunos casos producto de golpes en la infancia o jugando futbol o han tenido una enfermedad que se llama parotiditis conocida como topa, también los que han tenido exposición a insecticidas, hombres que trabajan en el campo, algunos son corredores demasiado fuertes y eso les afecta la productividad de espermatozoides, el exceso de baños sauna, también afecta y otras veces se debe a infecciones viejas que han tenido en la próstata o uretritis , entonces toda esa gama de cosas puede estar influyendo”, señala el doctor Lugo, quien también dirige el Centro de Fertilidad.

El especialista indica que en el caso de la mujer las razones de infertilidad pueden estar ocasionas porque pueden tener tumores como miomas, problemas infecciosos anteriores, ovarios poliquísticos. “Afortunadamente de esas 15 mujeres, a 10 las vamos a sacar con un tratamiento sencillo y unas 5 van a necesitar el in vitro”, explica.

Educación a la adolescente

La doctora Marta Montenegro, especialista en Ginecología Endócrina y Reproductiva del HVP, hace hincapié en la necesidad de atender a la adolescente y acompañar a los padres de familia en la educación de su hija para evitar que un problema como el ovario poliquístico se convierta en un factor de infertilidad en el futuro.

“Las mujeres con ovario poliquístico van a tener mayor tendencia a diabetes, a infertilidad, a problemas de elevación de colesterol y triglicéridos y riesgo mortal por enfermedades cardiovasculares cuando les llega la menopausia. Esto es algo que si se ve con tiempo puede prevenir complicaciones, sobre todo manteniendo un peso adecuado y un estilo de vida saludable”, dice la especialista

 Prepararse para embarazos sin riesgos

Una vez que la mujer alcanza una edad reproductiva y tiene un embarazo debe evitar complicaciones que pongan en riesgo su vida o la del bebé, por cual es aconsejable que se prepare con tiempo para esta etapa de su vida.

“Si la mujer al salir embarazada no tenía claro que padece de tiroides, puede tener abortos a repetición, o si es obesa es candidata a hipertensión o diabetes o a  trastornos en la coagulación de la sangre, también las mujeres mayores de 40 años corren riesgo de tener un niño con Síndrome de Down, todos estos factores deben analizarse con una rutina de chequeos desde su adolescencia”, dice la doctora Montenegro.

“La mujer adulta mayor tiene que prepararse para la menopausia, uno siempre tiene que verse dónde va a estar 10 años después, dejar de fumar si se tiene ese hábito, hacer ejercicios, alimentarse adecuadamente, chequearse anualmente, porque es una edad en la que aparecen los cánceres, tiene que evitar la osteoporosis para no sufrir fracturas de la pelvis que son una gran causa de muerte, así como los infartos y derrames, este es un futuro que se puede prevenir”, agrega.

Un nuevo enfoque sobre la cesárea

La doctora Rosa Marcela Castellón, experta en Laparascopía Ginecológica del HVP, señala que actualmente la tendencia en medicina es hacer todos los procedimientos mínimamente invasivos a través de los cuales se pueden quitar útero, ovarios y tumores. Pero no solamente la tecnología ofrece cambios, sino que nuevos estudios ofrecen enfoques más centrados en la seguridad de las pacientes.

“En el abordaje de los embarazos han cambiado muchos criterios o indicaciones de cesárea que antes se creían necesarias, por ejemplo, circulares de cordón que antes se creía que eran indicación absoluta de cesárea, ahora es una indicación relativa, se valoran otras cosas, como qué tanto está enrollado el cordón en el cuello del bebé y se analiza el líquido amniótico, o si es primeriza, ya todo eso ha cambiado”, dice la joven especialista.

“Antes, si el líquido amniótico estaba bajo, se procedía a cesárea, hoy no es así y también todo el manejo de preeclamsia, diabetes o cualquier otra enfermedad crónica que acompaña al embarazo se trata diferente, ahora se ve que tipo de preeclamsia es y dependiendo de eso se hace cesárea o se indica el parto vaginal, se han venido estudiando más cosas que permiten que la paciente tenga más opciones de tratamiento o de procedimientos. Por eso ahora se están intentando el parto vaginal, porque antes se hacían más cesáreas, ahora se es más conservador”, informa.