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Cuando nuestras papilas gustativas prueban el sabor dulce, nuestro estado de humor se transforma, nos sentimos llenos de energía y revitalizados.

Desde niños, los alimentos dulces se convierten en parte predilecta de nuestra alimentación, sin embargo, en los últimos años nos hemos enfrentado a campañas en las que se nos dice que el azúcar es malo, por lo tanto, consultamos con la especialista en nutrición Paula Andrea Arce, quien  aclara algunos mitos que han demonizado la figura del azúcar.

La doctora Arce explica que el azúcar o sacarosa es un carbohidrato simple, una molécula pequeña, lo que hace que su digestión sea rápida y su absorción del intestino hacia la sangre también.

¿Por qué el cuerpo tiene necesidad de azúcar?  

Nuestro organismo requiere de distintos tipos de nutrientes para funcionar de forma adecuada. Estos nutrientes pueden ser macronutrientes como los carbohidratos, proteínas y grasas; y los micronutrientes como las vitaminas y los minerales.

Nuestro cuerpo requiere de cada uno de ellos para funcionar, obtener energía, sintetizar productos  y realizar sus actividades. 

El azúcar pertenece al grupo de los carbohidratos y la función de estos es proporcionar energía a nuestro organismo para poder mover los músculos, producir sustancias, respirar, para que el corazón lata, etc. Los carbohidratos simples (moléculas pequeñas) aportan energía de forma rápida, pues su procesamiento es veloz, mientras que los carbohidratos complejos (que son moléculas más grandes) son más difíciles de digerir, su absorción es más lenta y pausada, dentro de este último grupo están los frijoles, el gallopinto, el arroz, el pan, las pastas, las tortillas, el plátano, la yuca, el maduro, así como  quequisque, avena, papa, entre otros.

¿Solo en las bebidas encontramos azúcar?

La sacarosa o azúcar se encuentra en las bebidas, jugos procesados, alimentos como repostería, pudines, galletas, en las cajetas, en las frutas en almíbar. El azúcar está en cualquier alimento dulce o que en su preparación requiera azúcar. También encontramos pequeñas cantidades de azúcar en los panes, arroz y algunos cereales.

¿Por qué se prohíbe un tipo de azúcar y otro no?

Para la salud, lo más importante es consumir de todo un poco, en cantidades adecuadas para cubrir los requerimientos de nuestro cuerpo. Los excesos de cualquier nutriente pueden generar alteraciones en nuestro cuerpo que pueden llevar hasta condiciones de salud delicadas.

Todos los nutrientes tienen un efecto en nuestro organismo, los azúcares simples arriba mencionados al absorberse de forma rápida, elevan los niveles de glucosa en sangre de forma intensa y secundario a esto ocasionan liberación de insulina, generando respuestas metabólicas que se asocian a aparición de alteraciones como el sobrepeso y la obesidad, alteraciones en el metabolismo de los azúcares, elevación de los niveles de triglicéridos, etc. Todo esto ocurre si se consumen de una manera inapropiada y excesiva.

Actualmente es necesario que las personas se interesen en saber el contenido de lo que consumen, sus ingredientes y proporciones, pues muchas veces se piensa en el azúcar solo en la que agregas a una bebida y no te das cuenta que algo comprado embotellado muchas veces tiene más cantidad de azúcar que lo que le colocarías en casa a tu café. Ahora es necesario leer entre líneas para realmente conocer lo que consumimos y si esto es adecuado o no para nuestra condición de salud. La lectura de etiquetas nutricionales es una herramienta fundamental para poder conocer lo que realmente ingerimos.

¿Por qué, si siempre el azúcar ha estado presente en la dieta de la humanidad, ahora la vemos como una especie de demonio?

Actualmente vivimos en una epidemia de obesidad y un desborde en la aparición de enfermedades como la diabetes. Las personas actualmente tenemos menos actividad física y estamos expuestas a un bombardeo de productos generados por la industria de alimentos que han venido a revolucionar la alimentación actual.

La OMS ha establecido que el consumo saludable de azúcar es menos del 10% de las calorías totales de la alimentación de una persona. En promedio, la dieta de una persona puede tener 2,000 calorías, o sea que si quiero seguir la recomendación de la OMS solo 200 calorías se deben asignar al azúcar. Una  cucharadita de azúcar tiene 15 calorías, por tanto un consumo promedio de esta sería alrededor de 13 cucharaditas, pero si quiero tener un beneficio adicional como bajar de peso, pues lo debo reducir a 6 cucharaditas al día. Dentro de estas cucharaditas debo contabilizar lo que uso en el café, la limonada, el fresco del mediodía, la galleta de la tarde, el pan de la mañana, etcétera. Las personas a veces desconocen que existen juguitos para niños con 12 cucharaditas de azúcar en una cajita, o que 8 onzas de bebida gaseosa contienen de 8 a 10 cucharaditas de azúcar. Todo esto cuenta y creo que la “satanización” del azúcar está relacionada más bien al abuso en su consumo, sin embargo, es necesario entender que la 
alimentación sana, balanceada y la actividad física regular y adecuada son piezas fundamentales para una vida saludable, el control del sobrepeso y la obesidad y además la prevención y tratamiento de ciertas enfermedades metabólicas.

¿Es en realidad el azúcar el problema o la forma en la que lo consumimos?

Todos los alimentos deben consumirse en proporciones adecuadas, el azúcar puede consumirse dentro de una alimentación sana, siempre y cuando no haya contraindicación médica para ello. Si se tiene diabetes, resistencia a la insulina, problemas de poliquistosis ovárica, alteración de los triglicéridos, cáncer, es un nutriente que debe evitarse al máximo. Sin embargo, como fuente de energía para los deportistas y para los niños es de mucha utilidad.

Es necesario que cada persona comience a establecer sus propias necesidades nutricionales para evitar el mal funcionamiento del organismo por abuso de alimentos o nutrientes que realmente no necesita.

El azúcar podrá consumirse mientras no esté contraindicado por alguna condición médica y en las cantidades adecuadas teniendo en cuenta que muchos alimentos la incluyen como ingrediente y por esto la revisión de etiquetas nutricionales es indispensable para poder tener una idea de que se consume lo que se requiere y no en exceso.

Por otra parte, el balance de energía es fundamental, yo debo consumir las calorías adecuadas a lo que gasto, si soy una persona sedentaria mi consumo calórico deberá ser menor, pero si hago mucho ejercicio podré ingerir más calorías e incluso darme más gusto con el consumo de postres y repostería.