•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

La esclerosis múltiple es una enfermedad crónica, inflamatoria y discapacitante que afecta al sistema nervioso central y a la médula espinal.

Afecta tres veces más a las mujeres que a los hombres y su diagnóstico se produce en torno a los 30 años de edad, cuando muchas de ellas empiezan a plantearse tener hijos. No obstante, no es un obstáculo para ser madre, ya que se puede conseguir con planificación.

La esclerosis múltiple, además de las secuelas físicas, provoca trastornos sicológicos en los pacientes; de hecho, el 50% padece depresión y entre un 25 y un 30%, ansiedad, datos que ha aportado la sicóloga de la Asociación de Enfermos y Familiares de Esclerosis Múltiple del Corredor del Henares (Aefem Henares), Cristina Soria.

Soria ha abordado las dificultades con las que se encuentran estos pacientes y la importancia del apoyo familiar y social, al tiempo que ha destacado que a veces ocultan la enfermedad en el trabajo “por miedo al despido”.

Reset

El nuevo fármaco es la cladribina comprimida, un medicamento “muy sencillo” para el paciente, según ha afirmado la jefa de sección de Neurología del Hospital Clínico San Carlos, de Madrid, Celia Oreja Guevara, en una rueda de prensa en la que ha incidido en que permitirá a los pacientes seguir con su vida normal.

Este medicamento actúa en una primera fase eliminando los linfocitos “perjudiciales”, que causan esta enfermedad del sistema inmune y, posteriormente, ya en una segunda fase, permite la creación de unos nuevos y beneficiosos.

“Es como si reseteáramos el sistema inmune”, ha explicado la neuróloga, quien ha apuntado que estos linfocitos buenos son los responsables de que el tratamiento tenga una eficacia de cuatro años.

En concreto, el medicamento, indicado para todos los pacientes con esclerosis múltiple que tengan brotes, se tiene que tomar durante diez días en el primer año y otros diez en el segundo año.

De esta forma, según ha asegurado la directora médica de Merck, farmacéutica que lo ha elaborado, Isabel Sánchez, se ha comprobado que, tras dos años de tratamiento, ocho de cada diez pacientes estaban libres de brotes y en nueve de cada diez la discapacidad no había evolucionado.

Además, durante esos ocho años, la mitad de los pacientes no necesitó volver a seguir el tratamiento.

Lo que le diferencia de otras opciones disponibles hasta ahora “es que normaliza la vida del paciente, porque es un medicamento muy sencillo”, ha abundado la doctora Oreja.

Asimismo, es seguro, ya que los efectos secundarios son pocos, reversibles y tratables, como dolores de cabeza o cansancio, ha apostillado la neuróloga del Hospital Clínico.

Por su parte, la directora médica del laboratorio ha opinado que el fármaco “va a cambiar el abordaje de la esclerosis múltiple”, además de suponer un ahorro al SNS.