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La profesional del Centro de Promoción de Salud y Medicina Deportiva de la Subsecretaría de Deportes, Natalia Malah, de la ciudad de Mendoza, Argentina, compartió algunas inquietudes que recibe en las consultas por parte de deportistas y pacientes en general.  

Una de las cosas que más preocupa en cuanto al físico es por qué engordamos. La respuesta la conocemos todos: comemos más de los que gastamos. Lo que desconocemos es cuánto la industria y la sociedad influyen o pueden ser responsables de esto.

Existen en el mercado cada vez más productos light y dietéticos. Entonces, ¿por qué engordamos, cuando lo que deseamos al ingerir estos productos es reducir peso?

Cuando ingerimos alimentos light estamos consumiendo 30 a 50% menos de calorías; pero si en lugar de un producto, ingiero dos, estamos consumiendo lo mismo que un producto común. Por ejemplo, si comemos un helado light pero en lugar de uno pequeño ingerimos uno grande, o lo peor, dos pequeños, estamos consumiendo la misma cantidad de calorías o más.

Los alimentos dietéticos pueden tener menos, la misma o más cantidad de calorías que los comunes, ya que muchos son modificados en su composición química con el objetivo de ser utilizados en ciertas enfermedades como la diabetes, hipertensión arterial u otras. Existen alimentos dietéticos que son modificados en su composición para ser más calóricos y que pueden ser utilizados por deportistas o personas que requieren incrementar su peso. Por lo tanto, no siempre dietético es light. 

Conociendo esta diferencia entre light y dietético, trabajemos en los hábitos de consumo más que en el producto que el mercado nos ofrece. Esto nos hace directamente responsables de la elección de lo que comemos.

Malah destacó la importancia de tener claros dos factores a la hora de pensar por qué engordamos. El primero son los hábitos alimentarios y el segundo es la falta de movimiento.

La industria también influye en esto. Existen en el mercado productos que pueden resultar adictivos y que cada vez se ven más en las góndolas, donde el mercado influye en la venta, desde cómo se exhiben, hasta el lugar estratégico para que el consumidor siempre se lleve uno.

¿Cómo se puede explicar la sensación de seguir comiendo y no poder parar?

Esto es algo que manifiestan los pacientes con mucha frecuencia y es real que hay alimentos que generan esta sensación. Yo tomo la explicación de la coordinación de la Red de Trastornos Adictivos del Instituto de Salud Carlos III, que lo explica así:

“Desde el punto de vista fisiológico, cuando tengo hambre, voy a buscar una comida más calórica, como las que tienen azúcares o grasas, que me satisfaga más rápido y con mayor intensidad, pero como no queremos subir de peso, recurrimos a productos light creyendo que podemos consumirlos sin calcular las porciones, lo que hace que consumamos más calorías que si consumiéramos la versión original. 

Para llegar a una conclusión real, se llevó a cabo una investigación con 120 voluntarios, a los que se les pidió que clasificaran por orden, lo que para ellos eran los 25 alimentos más adictivos. Los resultados fueron claros, los alimentos con un mayor porcentaje de grasas eran los que se asociaban con un mayor comportamiento de adicción.