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Un cereal prodigioso, así podríamos definir la avena, por la gran cantidad de beneficios que trae su consumo y por las variadas formas que existen para su consumo.

En nuestro país, el mayor uso que le damos es como refresco, por cuanto se nos hace práctico y sencillo añadirle agua, azúcar y algunos cubitos de hielo para utilizarla como merienda o para acompañar las comidas, no obstante, existe un abanico amplio de formas para prepararla.

Hoy te vamos a compartir algunas recetas interesantes y fáciles para que podás disfrutar de este superalimento, no obstante, antes mostraremos algunas de las razones por las que debés incluir la avena en tu dieta.

En primer lugar, según el sitio www.cuerpomente.com, la avena aporta energía sana, porque los hidratos de carbono que contiene son en su mayor parte de polisacáridos de absorción lenta, que proporcionan mayor sensación de saciedad después de comer, y van aportando energía de manera moderada pero constante.

Asimismo, la avena contiene una fibra soluble llamada betaglucano, por lo que consumir tres gramos diarios de la misma baja el colesterol en pocas semanas, sin olvidar que contiene otras sustancias beneficiosas, como la lecitina, o fitoesteroles como el avenasterol o el betasitosterol, con efectos comprobados en el control del colesterol LDL o “malo”.

No menos importante es el hecho de que la avena estimula la actividad del páncreas, y es una fuente de energía de asimilación lenta, y de fibra. Por ello es recomendable para diabéticos no insulino-dependientes al contribuir a estabilizar el azúcar en la sangre: tomarla en el desayuno; por ejemplo, ayuda a mantener este nivel más estable.

Ahora que ya tenemos claro por qué es bueno consumir avena, procedemos a recomendarte algunas recetas nutritivas y deliciosas.

Cortesía

1 Tortillade avena

En una taza grande colocar dos huevos y batirlos con el azúcar que consideremos necesaria. Una vez que estén bien integrados, agregarle ocho cucharadas de avena en hojuela y batir hasta que nos quede homogénea. Una vez en ese punto, colocamos un sartén antiadherente al fuego con una pizca de aceite de oliva y dejamos caer la mezcla cuando esté caliente. Esperemos que dore para darle vuelta. Una vez que ambas caras han dorado, sacarla y servir.

2 Papillade avena

No creás que solo los niños pequeños comen papilla. En este caso, la avena se recomienda consumirla de esta forma porque es más ligera desde el punto de vista estético, aunque bien se puede preparar la receta con las hojuelas enteras. En la licuadora vamos a triturar un cuarto de taza de avena. Colocamos una taza de agua al fuego y agregamos la avena. Se remueve constantemente hasta que hierva. Se baja del fuego y se deja reposar por 10 minutos. Le puede agregar azúcar morena y canela para mejorar el sabor. En vez de agua también podemos usar leche.

Cortesía/END

3 Galletas de avena

En un recipiente ponemos 230 gramos de avena en hojuelas, 100 gramos de harina, 150 gramos de azúcar moreno, media cucharadita de levadura y una pizca de sal. Todo lo debemos mezclar. En otro contenedor mezclamos dos huevos, 150 ml de aceite de oliva extravirgen y 1 cucharadita de esencia de vainilla. Cuando revolvemos la segunda mezcla se la aplicamos a la primera. Una vez que está todo mezclado, formamos bolitas que aplastamos con la mano y colocamos en una bandeja de horno. La temperatura ideal en el horno precalentado es de 180ºC. Las dejamos por unos 12 minutos o hasta que los bordes estén dorados. Las sacamos y dejamos sobre una rejilla. Una vez que se enfríen terminarán de endurecerse.