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Según la sexóloga Alicia Galliot, la química sexual es la respuesta positiva o empática a un estímulo que emite alguien a quien registramos de manera sensorial. Asimismo, manifiesta que los sentidos envían al cerebro una señal aprobatoria que transmite al cuerpo; este al notar esas sensaciones gratas comienza a emitir signos de excitación erótica.

De tal forma, explica Galliot que nunca habrá placer si no se explota al máximo el poder de todos los sentidos con los que contamos los seres; sin embargo, insiste en que la vista y el tacto son fundamentales, porque ambos pueden dirigirse a voluntad hacia un objetivo concreto. En tanto, el oído, el olfato y el gusto son receptores –en muchos casos– involuntarios o pasivos.

La sexóloga recomienda que “para que tu compañera sexual disfrute al máximo debés empezar por estimular su vista, para inspirarle deseo y excitación sexual, porque la vista actúa como el motor que pone en marcha todos los sentidos”. Además, considera que no se puede perder de vista que el cuerpo está cubierto de piel, y que reacciona de forma única ante la caricia perfecta; no obstante, recomienda acariciar con especial énfasis el pecho, el cuello y el rostro, porque son las zonas más sensibles.

Oler y saborear

En cuanto al olfato, señala que un hombre que conoce los olores favoritos de su pareja, tiene asegurado llevarla al paraíso: al hacer uso de ellos durante del encuentro sexual, ella alcanzará el clímax con mayor facilidad.

"El sonido del éxtasis" ha titulado el apartado en el que enfatiza que los hombres también deben expresarse en la cama, porque manifiesta que se ha creado la falsa teoría de que los gemidos y los sonidos están reservados para las mujeres.

"En el espacio privado la libre e imaginativa vivencia sexual se vuelcan en frases que jamás se dirían en otras circunstancias, expresadas en lenguajes tan diversos que, desde el vocablo poético hasta el salvaje e irrefrenable, pueden provocar placer en ella", señala Galliot.

¿Y el gusto? No puede quedar fuera: ella recomienda recurrir a alimentos que estimulen el paladar. Eso sí, no descarta que los sabores naturales del cuerpo también despierten el erotismo.

“El sentido del gusto se va incorporado a los juegos sexuales y el secreto está en la sensación que despierta cuando la lengua los va degustando. Una receta (…) recomendable es que coman frutas o beban algo mientras empiezan las caricias”, aconseja Galliot.

Así que para ser el amante perfecto, la fórmula infalible, según la autora de “Kama-sutra para Dummies”, es que tengás comunicación con tu pareja para poder conocer las fragancias y los sabores que le gustan, para luego estimular su gusto y su olfato, además de ir descubriendo qué enciende su mirada y poder arrastrarla en el placer que genera el uso de todos los sentidos.

 

Debés innovar en cuanto a juegos sexuales que despierten los sentidos.

 

NO

Te quedés callado en la cama; ella también quiere escucharte.