•  |
  •  |

Sin saber bien la causa, ya sea porque nos las enseñaron así, ya por hábito o por simple desconocimiento, hay algunas acciones que desarrollas de manera errónea. Te mostramos cómo hacerlas bien.

 

1 Tomar café al despertar

Tu cuerpo dispone de un reloj interno que se encarga de aumentar tu grado de alerta a primera hora de la mañana con el incremento de la producción de cortisol. Estos niveles van disminuyendo en las horas posteriores, por lo que resulta más efectivo posponer el consumo de café (y su efecto estimulante) dos o tres horas tras levantarte, y no al despertar como acostumbras.

 

2 Fumar para relajarte

La sensación de alivio y relajación que experimentas con un cigarrillo se debe tan solo a que calma tu síndrome de abstinencia. De hecho, fumar provoca tu ansiedad. Lo mejor que puedes hacer, por tu salud en general y la de los tuyos, es abandonar el hábito tabáquico hoy mismo.

 

3 Cepillarte los dientes al terminar de comer

Si has ingerido alimentos con alto contenido ácido (frutas, zumos, vino o café) deberás esperar 30 minutos para lavarte los dientes, porque si lo hicieras al terminar de comer, repartirías el ácido por toda la boca y te arriesgarías a sufrir caries. Así pues, deja actuar a la saliva para que neutralice el pH de lo que hayas comido y haga su labor antiséptica.

 

4 Dormir con la tele

Ver la televisión o usar otros dispositivos electrónicos con pantalla antes de dormir disminuye el tiempo y la calidad del descanso. Esto se debe a que la luz que emiten tiene una longitud de onda que dificulta la producción de la melatonina en el cerebro, hormona encargada de inducir y mantener el sueño.

 

5 Beber agua en exceso

Demasiada agua obliga a tus riñones a eliminar más líquido y, con él, electrolitos que son necesarios para el organismo, como el calcio, el potasio, el magnesio o el sodio. Lo ideal es que ingieras dos litros y medio al día, pero ¡ojo!: en esta cantidad se incluyen también los alimentos que comes (piensa que un filete de carne a la plancha medio hecho tiene un 40% de agua).

 

6 Echar la cabeza hacia atrás, si te sangra la nariz

Ante una hemorragia nasal, lo primero que debes hacer es taponar la nariz presionando la parte superior con los dedos a modo de pinza e inclinar la cabeza hacia delante. Solo de esta manera comprimirás la pérdida y conseguirás que la sangre drene hacia fuera para evitar tragarla o que pase a las vías respiratorias.

 

7 Abrigarte para sudar la fiebre

Cuando tengas fiebre, debes evitar tres cosas: abrigarte, bañarte con agua helada y darte paños de alcohol (pueden causar, sobre todo a los niños, una intoxicación etílica). Lo que has de hacer es tomar un antipirético y desabrigarte (no desnudarte) o tomar baños de agua templada para reducir tu temperatura corporal.