•  |
  •  |
  • Edición Impresa

El colesterol es una sustancia grasa natural presente en todas las células del cuerpo humano, necesaria para el funcionamiento normal del organismo. La mayor parte del colesterol se produce en el hígado y la sangre lo lleva al resto de órganos que lo necesitan”, explica la experta. 

Vital

El colesterol es necesario porque interviene en la formación de ácidos biliares, vitales para la digestión de las grasas. Además, los rayos solares transforman el colesterol en vitamina D. De igual forma, son muy importantes para proteger la piel de agentes químicos y evitan la deshidratación. A partir de él se forman ciertas hormonas como las sexuales y las tiroideas. 

Tipos

Existen 2 tipos de colesterol:

El LDL que es el que transporta el colesterol recién producido a todas las células de nuestro organismo. Se denomina malo porque “suele depositarse en la pared de las arterias y va formando poco a poco las temidas placas de ateroma, que obstruyen”, dice la experta. 

Por su parte, el HDL es el bueno porque recoge el colesterol no utilizado por el organismo y lo devuelve al hígado para su almacenamiento o para su excreción al exterior a través de la bilis. 

Anabel Aragón explica que es necesario “un equilibrio entre ambos colesteroles”,  porque si hay un exceso de colesterol en sangre y se va depositando en la pared arterial puede dar lugar “a la temida arterioesclerosis.” 

“La hipercolesterolemia es el elevado nivel de colesterol en sangre y no suele presentar síntomas ni signos físicos, así que su diagnóstico solo debe hacerse a través de un análisis de sangre, por eso se recomienda hacer un chequeo al año”, aclara. 

Colesterol y el huevo

La experta en nutrición asegura que el huevo “es un alimento rico en colesterol, sobre todo la yema”, pero garantiza que existen estudios que indican que hay otros factores como “el sedentarismo o el sobrepeso que tienen tanta influencia o más sobre el colesterol que la propia ingesta de huevo”.

Afirma que aunque una persona tenga alto el colesterol, en la consulta nutricional no le prohíben comerlo pero sí “moderar su consumo”. Una dieta saludable puede incluir huevos hasta 3 o 4 veces por semana preferentemente, cocidos y no fritos. “La clara es más rica en proteína y la yema en colesterol, pero no hay motivos para comer solo la clara, ya que la yema contiene otros nutrientes que también son importantes para una alimentación equilibrada“, sentencia. 

Consumir diariamente huevos no engorda. Hay estudios que concluyen que consumirlos en el desayuno es un gran aporte nutricional y da mayor saciedad, por lo que controla el hambre y eso favorece la reducción del peso corporal. Los científicos sospechan que el compuesto crucial es la calidad de la proteína que posee. Las personas que diariamente consumen huevos  tienen menos niveles de ghrelina, que es una hormona que da sensación de saciedad en el cerebro.