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La vasectomía es un procedimiento quirúrgico cuya finalidad es el control de la natalidad en los hombres, pero muchos no se la realizan para no afectar su rendimiento sexual, ¿será cierto?

Existen muchos mitos y realidades acerca de esta intervención, según el urólogo Aldo Leonel Balladares, de la Clínica Dennise Alemán, en Managua. Es un procedimiento rápido, eficaz y sin complicaciones. “Muchos dicen que la vasectomía te confiere la pérdida de erección, alteraciones de la libido, que se engordan y esos argumentos son mitos, pues no afecto en lo absoluto el estado hormonal del hombre”, explicó.

Es una cirugía menor, es decir, que el paciente entra a la sala de operaciones, se desarrolla la operación y se puede ir a su casa tranquilamente. El procedimiento consiste en cortar los conductos deferentes, que son los que llevan los espermatozoides desde los testículos hasta la uretra. Después de una vasectomía, los espermatozoides no pueden salir de los testículos, por tanto, un hombre que se haya realizado una vasectomía exitosa no puede embarazar a una mujer.

El galeno explica que la vasectomía puede ser una buena opción para un hombre que tenga una relación y ambos compañeros estén de acuerdo en que no quieren tener hijos o que no quieren tener más. Cuando un varón llega al consultorio se valora la edad y el número de hijos que este tiene.

Eficacia

La cirugía tiene un 100% de eficacia y se confirma a los dos meses cuando el paciente se somete al espermatograma (prueba diagnóstica seminograma o espermiograma que consiste en analizar el semen). “Se debe explicar al paciente que en los próximos dos meses después de la cirugía él aún es fértil, porque todavía hay espermatozoide acumulados, por tanto, se de debe usar un método alterno de prevención, ya sea preservativos”, explicó Balladares, quien también es urólogo del Hospital Central Managua.

El médico mencionó que son poquísimos los varones que regresan y lo hacen por algún tipo de complicaciones.

“Como manipulamos el conducto deferente, cortas y anudas con hilos, hay pacientes que pueden hacer granulomas con el hilo que ligamos el conducto deferente y eso generar reacciones inflamatorias con dolor crónico. Incluso hay pacientes que se quejan de dolor durante la erección, pero no que esto sea originado por el hecho de cortarlo, sino por las reacciones locales al estímulo del hilo”, explicó.

Respecto a la reversión de la operación, Balladares señaló que en Nicaragua se tiene poca experiencia, sin embargo, el paciente podría lograrlo antes de cumplirse cinco años de la intervención, “cuando sobrepasa los cinco años se reduce a 25% la posibilidad que sea exitosa la cirugía”.

¡Tome nota!

La vasectomía no afecta la capacidad de un hombre para tener una erección o un orgasmo, o para eyacular semen.

Una vasectomía no previene la propagación de infecciones de transmisión sexual (ETS).

Además tampoco incrementa el riesgo de cáncer de próstata o de enfermedad testicular. “No se ha demostrado científicamente que el haberse realizado una vasectomía te confiere el riesgo de desarrollar cáncer de próstata, no tiene ninguna relación este procedimiento con los mitos que los pacientes mencionan”, asegura Balladares.

En la clínica del hospital, según Balladares, se programa alrededor de unos 15 pacientes al mes, de esos un 45% no se presenta a la cirugía. Entre las recomendaciones, posterior a la intervención está: una semana de abstinencia sexual, colocación de paños fríos y complimiento de analgésicos y antibióticos.