•  |
  •  |
  • Edición Impresa

La mejor hora para entrenar desarrollo muscular, fuerza, potencia o velocidad depende de varios factores, los biorritmos, tu objetivo específico en el entrenamiento, tu adaptación a una determinada hora, tu trabajo y tu vida social, familiar

Las funciones psicológicas y fisiológicas están sometidas a cambios en relación con la hora solar del día. Estas variaciones son conocidas como ritmos circadianos o diurnos. Hay cuatro factores principales para determinar la hora del día ideal para el entrenamiento: hormonales, de seguridad, de rendimiento y personales, señala Josemi del Castillo del portal especializado Vitonica.

Lo normal es que la gente defienda a capa y espada que el mejor entrenamiento es al acabar el trabajo, porque te ayuda a quitarte el estrés del día y de la semana que llevas acumulado, pero si trabajas por la noche,

Las funciones psicológicas y fisiológicas están sometidas a cambios en relación con la hora solar del día. Estas variaciones son conocidas como ritmos circadianos o diurnos.

Los estudios clásicos recomiendan buscar momentos del día con niveles elevados de testosterona en sangre y especialmente con un balance testosterona/cortisol alto. Su importancia es capital, todo gira en torno a las hormonas.

Testosterona: hormona anabólica que incrementa la síntesis proteica. Ayuda a construir músculo.

Cortisol: hormona catabólica que aumenta la degradación de proteínas musculares. Limita el crecimiento muscular. Aumenta en períodos de estrés o sobreentrenamiento.

Ambos, testosterona y cortisol son más altos por las mañanas y más bajos por la noche. Por tanto, si buscamos en el reloj las horas donde el balance testosterona/cortisol es alto, nos encontramos con dos períodos que indican que lo mejor para ir al gym es al mediodía o al finalizar la tarde (6:00 p.m.)

En lugar de preocuparte en cómo no afectar tu horario de clases o trabajo, del Castillo recomienda en su página centrarse en manipular las variables de entrenamiento para producir una óptima combinación de tensión, estrés metabólico y daño muscular. Esta es la llave para maximizar tu potencial muscular.