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El proceso de envejecimiento conlleva una serie de cambios que afectan física y síquicamente. “Todavía no es posible distinguir qué cambios son verdaderamente un resultado del envejecimiento y cuáles derivan de la enfermedad o de distintos factores ambientales y genéticos”, señala el doctor Rafael Zarzoso, jefe del Servicio de Traumatología del Hospital Universitario HM Madrid.

“Las diferencias individuales -explica- son tan notables que hacen difícil la extracción de conclusiones. La razón por la que se considera a la persona mayor como ‘vulnerable’ es porque su organismo tarda más tiempo en recuperarse de cualquier proceso que afecte a su normalidad”.

Los cambios considerados como normales asociados al envejecimiento son:

•Disminución de la agudeza visual y auditiva.

•Disminución de masa ósea y muscular.

•Rigidez articular.

•El proceso de digestiónes se más lento.

•Disminuye la función renal y la capacidad de la vejiga. Aparece la incontinencia.

•Los vasos sanguíneos se estrechan y pierden elasticidad. •Aumenta la presión arterial.

También reducen su eficacia los sistemas endocrino (baja la producción de hormonas), nervioso (más lentitud en las respuestas y en los procesos cognitivos) e inmunológico (crece la susceptibilidad a los procesos infecciosos).

Con una dieta equilibrada y una actividad física regular se puede hacer frente, por ejemplo, al deterioro de las articulaciones, la artrosis, un desgaste físico que ocasiona mayor rigidez en la movilidad, independientemente de los dolores.

“La mejor manera de retrasar el proceso es mantener un peso corporal bajo con el control dietético y una movilidad progresiva siempre sin forzar las articulaciones pero que sea constante”, señala el doctor José María Pallarés, coordinador de Medicina Interna del Hospital Universitario HM Madrid.

Dieta

El doctor Pallarés recomienda la dieta mediterránea, rica en frutas, verduras, pescado y aceite de oliva, ya que en la edad adulta la alimentación debe ser baja en hidratos de carbono y grasas, siendo importante también las cantidades. 

La principal causa de muerte a partir de los 60 años se produce por problemas circulatorios, seguida de cáncer. “Aunque muchos problemas de salud, vienen relacionados con el sobrepeso, la falta de actividad física y el estrés”.